Restaurante Ikaitz

Restaurante Ikaitz

¡Oye, colega! Si andas por Donostia-San Sebastián, no puedes dejar de pasar por el Restaurante Ikaitz, ubicado en Kolon Pasealekua, 21. Este lugar es un verdadero hallazgo en el barrio de Gros, y lo mejor es que está adaptado para todo el mundo, así que no te preocupes si vas con alguien con movilidad reducida. Aquí la cocina va de la mano de lo tradicional vasco, pero con un toque moderno, y las raciones son generosas, así que prepárate para comer bien sin arruinarte.

Este restaurante de gestión familiar siempre está a tope, atrayendo tanto a locales como a turistas que buscan ese sabor auténtico de la cocina vasca. Su carta incluye delicias como fletán, carrilleras de cerdo y la famosa merluza. También hay postres irresistibles que te dejarán con ganas de más. Así que, si decides darte una vuelta, echa un vistazo a los menús y reseñas en TheFork y aprovecha para reservar tu mesa. ¡No te arrepentirás!

Restaurante Ikaitz

Restaurante
Valoración media: 4,7
Opiniones: 1.550 Reseñas
Dirección: Kolon Pasealekua, 21, 20002 Donostia, Gipuzkoa
Teléfono: 943 29 01 24

Horarios Restaurante Ikaitz

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles13:00–15:30, 20:30–22:30
jueves13:00–15:30, 20:30–22:30
viernes13:00–15:30, 20:30–22:30
sábado13:30–15:30, 20:30–22:30
domingo13:30–15:30, 20:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Ikaitz

Dónde se ubica el Restaurante Ikaitz

¡Tío, si no has probado el Restaurante Ikaitz, te estás perdiendo una joyita en Kolon Pasealekua, 21, 20002 Donostia! Este lugar es puro fuego, con 5 estrellas en todas partes. Está lleno de locales y eso siempre es una buena señal de que la comida es top. La última vez que fui, pedimos langostinos, chipirones y rape, y te juro que estaban a otro nivel. Y no es broma, me quedé con ganas de probar todo el resto de la carta. La selección de vinos por copas es amplia y te aseguro que te vas a flipar.

La atención es una maravilla, súper amable y profesional. Te hacen sentir como en casa, y el ambiente está tan bien montado que ni te das cuenta de que estás en una planta baja. Si quieres cenar bien, prepara entre 50-60 € por persona, pero la experiencia vale cada euro. La comida, el servicio y el ambiente merecen un 5 de 5. Además, el ruido es bajo, o sea que puedes hablar tranquilamente sin tener que gritar.

Una vez, fuimos entre semana sin reserva, y aunque tuvimos que esperar un ratito, la comida hizo que valiera la pena. ¡Mila esker! Todo estaba muy rico, y además, el personal te trata como si estuvieras en casa. Sin embargo, también hay que ser realistas, he escuchado que el menú del día puede parecer un poco caro, pero al menos está aceptable.

A mi juicio, el mejor rape que he probado en mi vida lo comí aquí. El ambiente es agradable y el servicio es rapidísimo y eficaz. Hay una opción de aparcamiento de pago alrededor, así que no te preocupes si llegas en coche. Así que, ya lo sabes, este es un sitio para tener en la lista de imprescindibles. ¡No se te olvide!

El Restaurante Ikaitz es accesible para personas con movilidad reducida

Mira, si estás buscando un planazo para cenar, el Restaurante Ikaitz en Kolon Pasealekua 21 es una opción que no puedes ignorar. La comida está de lujo. Imagínate: empezamos con foie que estaba de 9, un carpaccio de buey que a su vez mereció un 6, y el pulpo a la brasa con un 8,5, que te deja sin palabras. Los postres tampoco se quedan atrás: un arroz con leche que es un 9 y un sorbete de mango que le da un 8. Todo esto con un precio por persona de 50-60 €. El servicio es de 5 estrellas, y el ambiente está genial, se nota que cuidan cada detalle.

Si vas con la familia, pues perfecto, el lugar es ideal. La comida tradicional se presenta con un toque moderno que te hace decir "wow". Las croquetas, el jamón ibérico y el cordero son un must, y si tienes la suerte de encontrar el rodaballo disponible, ni lo dudes. Te gastas entre 40-50 € por persona, y la calidad compensa muchísimo. La amabilidad de las camareras es otro de los puntos a favor, el trato es excelente y te hacen sentir como en casa.

La verdad, a veces entras y no esperas lo que te vas a encontrar. La entrada es en el paso de Colón, y parece sencillo, pero al bajarte al restaurante, ¡es una grata sorpresa! Todo está bien montado, y el ambiente es acogedor pero también moderno. Si te lo preguntas, el Restaurante Ikaitz es accesible para personas con movilidad reducida, ya que hay ascensor. Así que sí, no hay excusas para disfrutar de una buena cena aquí.

Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Ikaitz

Y bueno, ¿qué te puedo contar del restaurante Ikaitz? ¡5 estrellas de cabeza! La verdad es que lo encontramos casi de rebote y, te digo, merece la pena cada minuto que pases allí. Es un sitio que se siente tranquilo, como si estuvieras en casa. Se nota que cuidan cada detalle y eso se refleja en la comida. No hay más que ver cómo presentan los platos y, claro, ¡lo que hay dentro es un festín! Todo está currado, de calidad y se siente el trabajo detrás de cada bocado. Además, el personal es super amable, ¡se nota que disfrutan lo que hacen! La dueña fue un encanto, dándonos recomendaciones y contándonos sobre la elaboración de los platos.

Cenamos anoche y, desde que entramos, ya nos enganchamos con la decoración. El ambiente es increíble, muy acogedor. Nos pusieron de entrante una cuajada que estaba deliciosa y luego pedimos un carpaccio de buey con tomates confitados que nos dejó encantadas. Sin hablar del pulpo que estaba espectacular. Y el plato principal, un rodaballo enorme que tenía un sabor de otro mundo. Para cerrar, optamos por unos huevos de chocolate blanco rellenos de mango… ¡todo un acierto! La atmósfera que crean ahí y el trato del personal son cosas que se agradecen. A veces parece que estás en un lugar donde te tratan como en casa, y eso es oro.

Aunque leemos algunas opiniones sobre que les faltaba un poco de sabor a los platos principales, la mayoría de la experiencia es bien positiva. De las cosas que probamos, la relación calidad-precio está de lujo, sobre todo por lo que ofrecen. Si vas, cuenta con unos 50-70 € por persona, pero vale cada céntimo. Sin duda, un lugar al que vuelvo seguro.

Y para que lo sepas, en Ikaitz ofrecen una cocina que se siente casera pero con un twist. Comida bien elaborada, con productos de calidad, que va desde platos tradicionales hasta esos toques que solo los chefs pueden dar. Así que, ya sabes, si buscas comer bien y disfrutar de una experiencia completa, aquí tienes tu sitio. ¡No te lo pierdas!

Cómo se describe el enfoque de la cocina en el Restaurante Ikaitz

La verdad es que el Restaurante Ikaitz en Kolon Pasealekua es una joyita. 5 estrellas y no me sorprende. Entrar ahí es como meterte en un ambiente íntimo y elegante que te hace sentir como en casa pero a otro nivel. El trato es espectacular, te hacen sentir como un rey. Y la comida... ¡madre mía! Todo estaba buenísimo. Si tienes ganas de comer bien, este es el lugar. Yo ya estoy deseando volver.

La última vez que estuve, fui a celebrar mi cumpleaños y tengo que decir que fue un acierto total. Todo estaba exquisito, desde la presentación hasta el sabor. En serio, este sitio está en la guía Michelin, y con razón, porque la experiencia completa vale la pena. Además, aunque el ambiente le pongo 4 estrellas porque me flipan los lugares con luz natural, no estaba nada mal. Con un precio de 40-50 € por persona, ¡no está nada mal considerando lo que ofrecen!

Si buscas buena comida a buen precio, Ikaitz es tu sitio. Fui con un colega, reservamos un poco tarde, pero nos atendieron de diez. No hay que perderse el pulpo, que es increíble, pero el solomillo y el rape no se quedan atrás. Todos los platos son una pasada. Y ojo, tienen en cuenta alérgenos y son súper conscientes con las restricciones celíacas: la mayoría de los platos son sin gluten. Además, es accesible para personas con movilidad reducida, así que no te preocupes si llevas carrito o silla de ruedas.

El enfoque de la cocina en el Restaurante Ikaitz es simplemente magnífico. Aquí cuidan cada detalle, desde los entrantes hasta el café. La cocina vasca se muestra en todo su esplendor, con platos como patas de pulpo a la brasa, carrillera ibérica y un chuletón que deja huella. Así que, si eres fan de la buena comida, no dudes en darte una vuelta por ahí. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú del restaurante

Mira, hablemos claro sobre el Restaurante Ikaitz. Llegamos un viernes y la cosa no empezó de la mejor manera. Después de 7 minutos esperando, el camarero se dignó a hacernos un saludo, y es que estaba en una llamada, lo cual es un poco flojo, ¿no crees? Pero bueno, solo había dos camareros para toda la hora punta de comida. El ambiente sí, era bastante acogedor, pero para el precio que pagamos… que no era barato, ¿sabes? 28 € por menú y solo nos atendieron como si estuviéramos en un maratón. La comida estaba bien, cosa de destacar, y aunque el servicio fue un poco lento, todo se compensó con un postre que simplemente arrasó.

Por otro lado, he oído que hay experiencias totalmente opuestas. Una familia que fue allí con los peques tuvo una experiencia para olvidar. Desde el primer momento, se sintieron como si estuvieran en un lugar hostil, con gestos de desaprobación de los camareros. Constantemente les hicieron comentarios chuecos durante la comida. Claramente, no es un sitio para llevar a los niños, y mucho menos si esperas un trato decente. Así que ya sabes, si vas con la familia, ni te acerques.

En el lado positivo, también hay quienes han salido encantados. Algunos han destacado el arroz meloso con pato y hongos y, definitivamente, el cordero con pera es el plato estrella. La gente se ha vuelto loca por ese combo y no es para menos. Aunque hay que bajar una planta para llegar al local, vale la pena hacer el esfuerzo. Hay buena comida y un servicio que, aunque a veces falla en ritmo, la compensa con amabilidad.

El Restaurante Ikaitz es adecuado tanto para locales como para turistas

Pero escúchame, el Restaurante Ikaitz es simplemente brutal. Lo conocimos gracias a una recomendación de Google y, menuda joya encontramos. La cena fue un espectáculo total, de esos que no se olvidan fácilmente. Para abrir boca, nos sorprendieron con cuajada con miel y nuez. ¡Increíble! Y luego nos lanzamos a por jamón y anchoas que, aunque estaban fuera de carta, madre mía, se te deshacen en la boca. Una fantasía pura.

Después decidimos probar el atún rojo con su guarnición de pico de gallo, mango y cebolla encurtida. ¡Te juro que nos dejó sin palabras! Y para rematar, pedimos el solomillo de vaca con foie. Increíble cómo lo preparan, tío, entre tierno, jugoso, y presentado de manera que ya no sé qué más decir. No comí tanto desde hace años. Por si no lo tenías claro, todo esto maridado con un vino Txacolí que nos recomendaron, ¡una delicia! Y ya para el finale, pedimos una torrija que era un golazo... Te deja con ganas de más, así que ya estoy pensando en volver. ¡Simplemente encantada!

No solo descubrimos la magia en la cena, sino que también pasamos una experiencia culinaria de lujo en el almuerzo. Un festín para los sentidos, desde el pan hasta los calamares, todo era una obra de arte en el plato. Los sabores eran algo de locos, y lo mejor, todo presentado de manera que hace que te dé pena comértelo. Y el servicio, ¡ni te cuento! Super atentos y muy amables, salimos con una sonrisa y con la promesa de volver.

Y claro, hablemos del menú del día, que es una maravilla. Por 32€ cada uno, te dan a elegir entre tres primeros, segundos y postres. Nosotros probamos un par de cosas diferentes y, sinceramente, todo estaba espectacular. Y lo que te dice de la cocina tradicional con toques modernos... 100% de acuerdo, vaya grata sorpresa. Iba a decir que no puedo esperar a volver, pero sé que lo haré pronto.

En cuanto a si el Restaurante Ikaitz es para locales o turistas… Más claro agua: ¡es para todo el mundo! Con un ambiente que aúna la esencia de Donosti y esos platos que son un espectáculo, no importa si eres del barrio o si vienes de vacaciones, ahí todos son bienvenidos. Así que ya sabes, si te pasas por San Sebastián, ¡no dudes en entrar!

Se pueden encontrar opciones de postres en el menú del Restaurante Ikaitz

Ya te digo, si buscas un lugar donde disfrutar de una cena top, el Restaurante Ikaitz es la respuesta. Este sitio tiene 5 estrellas, y no es solo por el nombre. La comida, el servicio y el ambiente son simplemente espectaculares. Cuando tengas ganas de una experiencia que te deje sin palabras, este es el lugar. Todo está increíblemente riquísimo y se nota que cuidan hasta el más mínimo detalle. De verdad, lo recomiendo al 100% y volvería sin dudarlo.

El espacio es acogedor y elegante, decorado con mucho gusto. Eso sí, no esperes un sitio aburrido, la música está en su punto, creando un ambiente que invita a relajarse y disfrutar. Los chicos que trabajan allí son un amor, super amables y siempre dispuestos a explicarte todo. Tienes la opción de un menú degustación o elegir de la carta. Decidimos tirar por la carta y la explosión de sabores que disfrutamos fue de otro nivel. Y no me hagas hablar del postre: el coulant de chocolate negro con helado de queso es una combinación perfecta. ¡Una presentación de foto! No hay duda, la experiencia fue de 10.

El trato que recibimos fue una maravilla, y ni hablar de lo excelente que está todo. Desde las patas de pulpo a la brasa hasta el rape a la plancha con brocheta de gambas, todo fue un festín. ¿Y lo mejor? Nos pareció que, por la calidad de lo que sirven, el precio es super razonable. Por unos 50-60 euros, salimos encantados. Así que, ya sabes, si piensas en postres, ¡hay opciones! Y si te gusta el dulce, el coulant es un imperdible. ¡No puedes dejar de probarlo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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