MANDOYA

MANDOYA

Si buscas un lugar con historia en Bilbao, no puedes dejar pasar Mandoya Jatetxea, que lleva toda la vida funcionando desde 1959. Este restaurante, ubicado en el Casco Viejo en Txakur Kalea, 3, se ha hecho un nombre en la cocina vasca, pero desgraciadamente, ha pasado de ser el mejor plan de la ciudad a una trampa para turistas. Aquí los pintxos y platos tradicionales tienen un toque moderno, pero la cosa no es lo que era.

Aunque tu estómago grite por una chuleta a la brasa o un pescado del Cantábrico, recuerda que hay que mirar bien antes de reservar. El menú diario podría ser lo único que te salve del desastre en este rollo de restaurante donde algunos opinan que se ha perdido un poco la esencia. Así que, si te animas, asegúrate de explorar el menú, comprobar horarios y, si te convence, reserva tu mesa online para no quedarte con las ganas. ¡Ah! Y prepárate a soltar unos 50€ por cabeza para disfrutar de la comida aquí.

MANDOYA

Restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 1.065 Reseñas
Dirección: Txakur Kalea, 3, Ibaiondo, 48005 Bilbao, Bizkaia
Teléfono: 944 15 79 84

Horarios MANDOYA

DíaHora
lunes13:00–16:00, 19:00–22:30
martes13:00–16:00, 19:00–22:30
miércoles13:00–16:00, 19:00–22:30
jueves13:00–16:00, 19:00–22:30
viernes13:00–16:00, 19:00–22:30
sábado13:00–16:00, 19:00–22:30
domingo13:00–16:00, 19:00–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación MANDOYA

Desde cuándo funciona Mandoya Jatetxea

¡Ey, peña! Si buscas un sitio que mole de verdad para zampar, el Mandoya es la caña. Está en Txakur Kalea, 3, Ibaiondo, 48005 Bilbao y se lleva un 5 estrellas por un motivo: ¡comida espectacular! El ambiente es bastante chill, perfecto para charlar sin pitidos de fondo. Te atienden de lujo, y si tienes la suerte de que te pille Guille, te va a tratar como un rey, con mucha buena vibra. Hasta los platos salen volando, ¡sin esperas, colega!

Lo mejor es que tú y tus colegas no tenéis que preocuparos nada por el tiempo de espera, aquí todo fluye. Y sí, si eres vegetariano, no hay problema, tienen buenas opciones. Aunque, ojo, el aparcamiento es un lío en la zona, así que mejor ve en transporte público o a pata. La pasta ronda entre 60-70 € por persona, que está de lujo por la calidad que te ofrecen. Vamos, que es un sitio donde se come como los dioses.

Y para que os hagáis una idea, suelo ir yo entre la 1 y la 1:30 y generalmente me sientan sin reserva. El local tiene un rollo chido, con cuadros curiosos y un ambiente sin ruidos raros ni música a tope. Los cubiertos van cambiando con cada plato, y el pan de pasas que tienen es una maravilla. Sinceramente, es uno de mis 3 favoritos en el casco viejo de Bilbao y vuelvo cada semana. Super recomendable para lo que se armó aquí.

Ahora, no todo es bonito: si tú o alguien de tu grupo es celíaco, mejor buscad otro lado. He escuchado de una experiencia que acabó mal por el tema del gluten y la atención al cliente de algunos camareros fue de pena. Así que, con un poco de cuidado, el Mandoya es un lugar que mola, ¡pero sin meter la pata!

Ah, y por si te lo estabas preguntando: Mandoya Jatetxea lleva funcionando desde hace un tiempo, pero no tengo el dato exacto. Lo que sí te aseguro es que está haciendo ondas en el rollo gastronómico de Bilbao. Si quieres disfrutar de buena comida y un buen servicio, ¡ya sabes!

Dónde se encuentra ubicado exactamente el restaurante

Hablando de MandoYa, menuda experiencia que nos llevamos. Un sitio que se merece sus 5 estrellas de calle. La comida es fantástica y el servicio es de otro nivel, ¡Guillermo se nota que tiene un don! Se preocupa por que te sientas más cómodo que en tu propia casa. En cada visita, te deja con ganas de más. Seguramente, en cuanto podamos, habrá que repetir. Para cenar, te vas a dejar entre 50-60 € por cabeza, pero créeme que vale cada céntimo. Ambiente tranquilo y bajo en ruido, ideal para charlar a gusto. Además, se adaptan a grupos de cualquier tamaño, lo que siempre es un plus. Eso sí, aparcar en la zona es un puzzle, mejor ve preparado para buscar un aparcamiento de pago.

Luego está el tema del menú del día, que por 20,50 € es una pasada. La calidad de los platos no se discute, todo bien presentado y con buen sabor. Eso sí, un pequeño fallo: que el agua sea del grifo cuando podría ser mineral. Pero vamos, que no te quita las ganas de volver. Los camareros son super majos y, si reservas, no tendrás problema. Imagina venir de Madrid y que te esperen, ¡es un detalle! Las cantidades son generosas, así que acabarás bien alimentado por 20-30 €.

Y, aunque hay pegas, como la incomodidad de la mesa, al final terminamos contentos. Un torrezno de entrante, los principales, y el postre, todo correcto y rico. Será que el local tiene su encanto, pero un consejo: asegúrate de que la mesa donde te sientes es cómoda. Si el primer sitio que te dan no te convence, ¡inténtalo! Aunque si te dice que está todo reservado, no te sorprendas si luego esos sitios se quedan vacíos.

Por último, si te estás preguntando dónde está MandoYa, se encuentra en Txakur Kalea, 3, Ibaiondo, 48005 Bilbao, Bizkaia. Así que ya sabes, si pasas por ahí, échale un vistazo y disfruta de una buena comida.

Por qué se considera que Mandoya Jatetxea ha pasado de ser un buen plan a una trampa para turistas

Vamos al grano sobre MandoYa en Txakur Kalea, 3, Ibaiondo, 48005 Bilbao. Este lugar es una maravilla. Si buscas 50 euros por cabeza, estás ante una opción de lujo. La relación calidad-precio es insuperable. Las puntuaciones hablan por sí solas: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. No hay duda de que es un sitio al que repetiremos cada vez que vengamos a Bilbao. Y ojo a los mejillones, ¡son una delicia!

Pero no todo es perfecto. Hay pegas que no puedes ignorar. Una experiencia revisada por alguno de nuestros colegas fue para olvidar, en serio. La comida estaba buena, pero el servicio fue un desastre total. Llegaron a las 21:30 en punto, como tenían reservado, pero la mesa no estaba lista. Lo peor es que, cuando después entraron, ¡les metieron justo junto a la puerta! Era un jaleo total y tenían que andar esquivando a la gente que entraba. Al pedir un cambio de mesa, la respuesta fue un no rotundo. Así que, tras un rato de mal rollo, decidieron cambiarse ellos mismos, llevando platos y cubiertos como si fueran los camareros. ¡Un follón! Y para rematar, ¡su plato llegó tardísimo! La comida se quedó en un 3, porque el servicio, un 1, y el ambiente, un 3, tiraron todo por la borda.

Sin embargo, hay otras experiencias que dicen todo lo contrario. Otros comensales disfrutaron de un festín en MandoYa. La crema de calabaza fue una pasada, y la merluza y el carré mojado en queso se llevaron todos los aplausos. Para cerrar con broche de oro, la panacota de chocolate blanco. Aunque eso sí, el que la pedía decía que se pasaron con la mermelada. El servicio fue amable y rápido, lo que siempre se agradece. Con precios de 20-30 euros por persona, casi parece un robo no ir.

Ahora, si te preguntas ¿por qué se considera que Mandoya Jatetxea ha pasado de ser un buen plan a una trampa para turistas?, la respuesta es sencilla. Las críticas se dividen entre experiencias espectaculares y otras que son un total fiasco por el servicio. Cuando un sitio empieza a descuidar la atención al cliente, se vuelve un imán para quejas. Así que, mejor que te informes bien antes de hacer una reserva y esperes lo mejor, pero estés listo para cualquier sorpresa.

Qué platos recomendables se mencionan en relación con el restaurante

Ya te digo, MANDOYA es un 5 estrellas en toda regla. Si buscas un sitio para cenar bien, este es el lugar. La comida y la atención son estupendas, y el ambiente está de lujo. Pasé una tarde ahí después de dar un paseo por el Casco Viejo, y me invitaron a comer. No puedo quejarme, la amabilidad del personal se nota desde el primer momento. ¡Encantadores! Y para hacer más llevadera la espera, nos pusieron un poco de pepino en aceite que no estaba nada mal.

La comida llegó y hasta parecía presentada como si fuera de un restaurante Michelin. Empezamos con una ensalada griega de yogurt, aceitunas negras, pepino y albahaca, y un pisto a la bilbaína con huevo a baja temperatura y torreznos. ¡Madre mía! Y ya para el plato principal, el sukalki de ternera guisada al vino tinto... eso es otro nivel. Luego, un solomillo de cerdo en costra de romero con salsa roquefort y patatas que te hace querer volver, como mínimo, a la próxima cena. Si lo que buscas es un buen servicio, aquí lo tienes, comida 5, servicio 5, ¡sin dudar!

Pero ojo, hay que mencionar que la experiencia no fue perfecta. En una de mis visitas, el calor que hacía en el interior era criminal. La verdad, no se puede disfrutar de la comida si estás sudando a mares. Aun así, el trato seguía siendo genial, así que quitándome esa sensación agridulce, la calidad de la comida y el servicio se llevan un aplausazo.

Y el solomillo de cerdo no se queda atrás. ¡Ah! Y no olvides dejarte aconsejar por el camarero, que saben lo que hacen. Aquí, la calidad de los productos brilla como el oro. Así que ya sabes, te va a encantar. ¡A disfrutar!

El menú diario es una buena opción en Mandoya Jatetxea

Mira, si buscas un sitio donde comer rico y a buen precio, Mandoya en Txakur Kalea, 3 es un lugar que deberías probar. El ambiente está chido, y la atención es más que destacable. Te tratan de lujo, incluso te preguntan si tienes alguna alergia o intolerancia antes de que pidas. Las cantidades son generosas y la relación calidad-precio es estupenda. La carne y los pescados son de alto nivel, sobre todo la chuleta y la lubina. ¿Y el menú del día? ¡Es de lo mejor que he probado por el precio! Sin duda, he vuelto en varias ocasiones y seguiré haciéndolo.

Aunque hay cosillas que pulir, como el hecho de que solo cuentan con un wc para mujeres y otro para hombres en un local tan grande. Un poco incómodo, ¿no crees? Ahora, el servicio, eso sí, ofrece un * trato excepcional. Tienen camareros muy amables que, si tienes suerte, hasta se animan a cantar "Zorionak Zuri" si estás de cumple. Es un detalle que suma mucho.

En cuanto a la calidad de la comida, hay platos como el salteado de verduras que te dejarán encantado, aunque la tortilla de txistorra podría mejorar algo en el sabor de la chistorra. Si bien es cierto que hay opciones que pueden ser un poco más flojas, el solomillo merece una mención especial. Dependerá de lo que pidas, ya que algunos platos salen más redondos que otros. Así que, si te preguntas si el menú diario es una buena opción en Mandoya Jatetxea, la respuesta es sí, porque la calidad es bastante buena por lo que pagas, así que no te lo pienses mucho. ¡A disfrutar!

Cuáles son los precios aproximados de una comida en Mandoya Jatetxea

Te lo voy a decir claro: Mandoya en Txakur Kalea, 3, Ibaiondo está dividido en dos realidades. Por un lado, tienes a la peña que ha tenido experiencias de lujo y, por otro, a aquellos que han salido con ganas de gritar. Un amigo fue a cenar un día y al parecer, la atención del camarero fue un fiasco total. Desde el primer momento, el tipo le trató con un desprecio que no te esperas ni en la peor película. Golpes con los platos, respuestas secas y un tono que dejaba mucho que desear. Para colmo, le dejó la cuenta como quien lanza un balón a un perro. Un servicio así arruina cualquier buena comida.

En contraste, hay otras reseñas donde el ambiente era totalmente diferente. Gente que va allí por las fiestas de Bilbao y se encuentra con un camarero cordial y atento, que les trató como se merecen. Una buena cena con familiares y luego a ver los fuegos, todo en un ambiente ameno. Eso sí, dicen que la comida estaba bien preparada y el precio ronda entre 40-50 € por persona. O sea, un lugar recomendable si te toca un buen día.

Pero aquí no acaba la cosa. Otros comensales han reportado experiencias de pena, sobre todo aquellos con intolerancias. Un grupo preguntó por platos sin gluten y se encontró con un camarero que, en lugar de ayudar, les recordó que la cocina cerraba pronto, sin ningún tipo de educación. Al final, la cuenta llegó volando a la mesa y con un trato tan burdo que dejaba claro que no les querían allí. Así que, si tienes alguna intolerancia, mejor olvídalo. Las raciones no son grandes y los platos principales pasan sin pena ni gloria.

Así que ve con cuidado y elige tu momento, porque la experiencia te puede arruinar o hacer que repitas.

Es necesario hacer una reserva para comer en Mandoya Jatetxea

Ya te cuento que Mandoya es un lugar que ha dejado huella. Tienen un menú espectacular que tienes que probar. La lubina está brutal, de las que te dejan hablando en la mesa. Y ese chuletón que lo asas tú al carbón... ¡madre mía! Es una experiencia en sí misma, el sabor es increíble. Y no me hagas hablar de la tarta de queso, porque me quedo sin palabras. Los camareros, a pesar de lo petado que estaba, siempre te reciben con una sonrisa, se nota que tienen buena onda.

La ubicación es otro punto a favor. Estás en pleno centro de Bilbao, a un paso de la catedral. Perfecto si te quieres quedar a hacer una sobremesa larga porque tienen un local fuera donde puedes disfrutar de un combinado. ¿Repetiría? ¡Sin dudarlo! Con lo que comes y el servicio que te dan, el precio por persona ronda los 40-50 €, y vale cada euro.

Ahora bien, te aviso: si decides ir, reserva antes. Si no, te puedes llevar la misma decepción que yo. Una vez fui sin reserva, y aunque estaba lloviendo, nada. La camarera ni se dignó a informarme sobre el tema, y me quedé sin comer. Solo le pude poner una estrella por no hacerme caso, y porque no me quedó otra. Es frustrante, porque la atención al público debería ser prioridad, sobre todo cuando hay gente como nosotros esperando.

Pero, mira, también tengo un buen recuerdo de otra visita. Éramos un grupo sin reserva y me sorprendieron al darnos una mesa sin problemas. Comimos el menú del día y hasta nos dieron un cóctel de bienvenida, que estaba de lujo. La comida era bien elaborada y casera, y esa buena materia prima te hace repetir, sí o sí. El precio estaba en el rango de 20-30 € y realmente merece la pena.

Así que, para responderte, sí, es necesario hacer una reserva para comer en Mandoya Jatetxea. Si no, te puedes quedar con las ganas. Mejor asegurarse y disfrutar de todo lo que ofrecen.

Qué opciones de pintxos ofrece el restaurante y cómo son diferentes a los tradicionales

Ya te digo que MANDOYA es un sitio que no puedes pasar de largo si andas por Txakur Kalea, 3. Este restaurante ha encontrado la clave para hacer que cada visita sea una experiencia. La atmósfera es relajada y la atención es de 10. No hay nada como llegar y que te hagan sentir en casa, ¿verdad? Aquí, no solo vas a llenar la pancita, sino que te aseguras de disfrutar de una buena charla mientras saboreas.

La carta está llena de sorpresas y, es que, el espíritu del lugar está en ofrecer pintxos innovadores. Olvídate de lo típico, aquí le dan una vuelta al concepto. No vas a encontrar solo tortilla de patata y bacalao. En MANDOYA, la creatividad se desborda. Cada pintxo es como una pequeña obra de arte, jugoso y lleno de sabor. La combinación de ingredientes frescos y el toque moderno hacen que te quedes con ganas de probar más.

Y ya que estamos, hablemos de los pintxos. ¿Qué te espera aquí? Tienen un rollo que mezcla lo clásico con lo contemporáneo. Secuencias como pintxos de carne a la parrilla con salsas caseras o opciones vegetarianas gourmet. Puedes encontrar desde mini burgers de ternera hasta tartaletas de verduras asadas que son un golazo. Además, tienen esa chispa que los hace destacar. En MANDOYA, no es solo "comer algo rápido", es disfrutar de un viaje de sabores que hace que tus papilas gustativas se pongan a bailar. Así que, la próxima vez que el hambre asome, ya sabes dónde tienes que ir.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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