La Abuela Encarna Tapas & Arroces

La Abuela Encarna Tapas & Arroces

Si estás por Logroño y te apetece un buen festín, La Abuela Encarna Tapas & Arroces es la parada obligatoria. Ubicado en Calle San Agustín, 9, este sitio se la juega con unas tapas bien curradas, entrantes sorprendentes y una paella de marisco que no se olvida. Además, cuentan con un bar inmenso y 11 pinchos diferentes en paellitas, así que hay opciones para todos los gustos. Y no te preocupes, el ambiente es tranquilo y la atención está a tope.

La carta es un auténtico viaje por la gastronomía mediterránea con 38 platos que te van a hacer salivar. No puedes dejar de probar su famoso arroz del senyoret, aunque cuidado que puede salir un poco duro. Y para endulzar el final, los helados caseros y el pastel de frutas son una delicia. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de sabores tradicionales y comida casera, ¡tienes que hacer una visita a La Abuela Encarna!

La Abuela Encarna Tapas & Arroces

Arrocería
Valoración media: 3,8
Opiniones: 427 Reseñas
Dirección: C/ San Agustín, 9, 26001 Logroño, La Rioja
Teléfono: 941 10 07 00

Horarios La Abuela Encarna Tapas & Arroces

DíaHora
lunes12:00–16:30, 20:00–23:30
martesCerrado
miércoles12:00–16:30
jueves12:00–16:30, 20:00–23:30
viernes12:00–16:30, 20:00–23:30
sábado12:00–16:30, 20:00–23:30
domingo12:00–16:30, 20:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Abuela Encarna Tapas & Arroces

Dónde se encuentra La Abuela Encarna Tapas & Arroces

¡Ey, colegas! Si andáis por Logroño y buscáis un buen sitio para comer, tenéis que pillar en La Abuela Encarna Tapas & Arroces. Está en Calle San Agustín, 9, y, ojo al dato, le han dado 4 estrellas. Es un local estrecho y profundo, con poquitas mesas juntas, así que es todo muy acogedor. Lo mejor es que, si llegáis un viernes por la noche como hicimos nosotros, ¡igual no tenéis ni que reservar!

Empezamos la cena con unas cigalas a la plancha con fritada, que estaban brutales, sobre todo la fritada. Luego venían unos mejillones de roca al vapor, más pequeños, sí, pero cada bocado era pura delicia. Después, probamos unas anchoas rebozadas que estaban bien, pero no os flipéis. El tataki de atún fue lo único que no me convenció, demasiado hecho, y eso lo mató un poco. Pero para rematar, pedimos una torrija casera que estaba de muerte. Todo esto con un buen rosado de Rioja, que siempre es un acierto. El ambiente era cómodo, y el servicio, correcto. La verdad, se podría repetir sin pensarlo mucho.

Otra vez que fui, reservamos porque, bueno, estaban las fiestas y el lugar estaba a reventar. Nos pedimos una ensalada de tomate, cebolla y bonito con piparras que, aunque tenía mejor pinta que sabor, la chuleta fue la bomba. La carne estaba muy bien y se notaba la calidad. Aquí hay que mencionar que también traen arrocitos que, por lo visto, son muy apetecibles, ya que siempre hay gente recogiendo para llevar.

Y en una visita reciente, puedo decir que tuve una experiencia gastronómica brutal. Llegamos un miércoles sin reserva y nos atendieron genial. Ni un minuto para esperar, y cada plato que venía era mejor que el anterior. El camarero era un crack, súper majo. Y la tarta de queso que probamos... vamos, una de las mejores que se pueden encontrar, ¡casa de locos! La relación calidad-precio es top, así que, sin duda, volveré mil veces.

Ahí tenéis un planazo asegurado. ¡No lo olvidéis!

Qué tipo de comida se ofrece en La Abuela Encarna

Mira, aquí la movida con La Abuela Encarna Tapas & Arroces no es muy sencilla. Te cuento, fui a disfrutar de una comida con unos amigos, reservamos para cuatro y con un carrito, y el primer mal rollo empezó cuando llegamos y nos dicen que no estábamos apuntados. ¿En serio? Afortunadamente, al final encontré la confirmación con el número que marque hace una semana. Menos mal que estaban vacíos, porque si se llegan a llenar, a saber si hubiera podido comer. Pero bueno, ya empezamos así, y no se veían muchas sonrisas en el ambiente.

Para ir al grano, empezamos pidiendo de primeros. Optamos por unos embuchados, que aunque un poco salados, estaban buenos. Luego llegó la ensalada con puerritos de varea, y madre mía, incomibles. Estaban más tiesos que un palo, la ventresca y el tomate correctos, eso sí. Las croquetas y los chopitos, pues más de lo mismo, como lo que comes en un bar de piscina. Y la estrella del día, el arroz caldoso de carabineros, que estaba bastante decente y con buena cantidad. Sin duda, lo mejor de todo.

Ahora, lo que me dejó con mal sabor de boca fue al pagar. En internet el arroz estaba a 22,9€, y en su carta subía a 25,9€… pero cuando miro la factura, 28,9€. ¿Qué está pasando aquí? Y me dicen que la carta no está actualizada. Vamos, que la sensación de que se ríen de ti es real. El local frío y vacío. Comida 2, servicio 1, ambiente 2. ¿Vas a querer volver? Yo no.

Pero, ojo, no todo es negativo. Si te decides a visitar Abuela Encarna, la comida es bastante variada. Tienes tapas, como la paella que está muy bien de precio, y si vas a cenar o comer, elige bien porque lo que sale de la cocina tiene un toque especial, y todo está hecho con mucho cariño. Así que, si tienes una fiesta familiar o una cita, asegúrate de reservar, porque no hay mucho espacio.

Cuántos platos hay en la carta del restaurante

Tío, te tengo que contar sobre La Abuela Encarna Tapas & Arroces. Estuve ahí y, la verdad, me flipó. Con 5 estrellas en comida y servicio, no es de extrañar que este sitio sea un buen hallazgo. Te lo juro, para un puente de agosto estaba sorprendentemente vacío. Yo supongo que los turistas estaban a tope en la calle Laurel. Pero oye, si te quieres comer un arroz bien elaborado, este es el lugar. El servicio es atento y las bebidas a precios aceptables, así que no saldrás con la cartera vacía. Para que te hagas una idea, por persona saldrás entre 30-40 €.

Pero mira, no todo es perfecto, y eso lo aprendí por las malas. Hace dos años fui y todo brutal, el dueño, Jose, estaba y la comida impresionante. Pero el año pasado, cuando volvimos, se complicó la cosa. Reservamos y llegamos a las 15:00, justo cuando un amigo venía de fuera. El dueño no estaba y sí una cocinera que parecía tener prisa por cerrar. Las prisas que nos metieron fueron de locos, no pudimos ni pedir un café antes de que apagaran las luces a las 16:10. Y el arroz a banda... no estaba tan rico como antes. No sé, pero si está Jose en la cocina, seguro que la cosa cambia. En un chino, vale, pero en este sitio, ¡no fastidies!

Y sobre nuestra última visita, fue un poco agridulce. La ensalada de tomate, insípida, y el solomillo, un poco seco. El arroz caldoso lo devolvimos porque estaba soso, y la paella que nos trajeron, salada. Y para rematar, la camarera se plantó y se fue gritando. Menos mal que la otra, que se quedó, era un cielo y salvó la situación. Quizás les dé otra oportunidad, pero hoy se quedaron con un 3. ¿Te imaginas? Tantas quejas en una sola comida. Sobre la carta, me parece que hay 25 platos, así que siempre podrás encontrar algo que te llame la atención. ¡Ya te contaré en la próxima visita!

Cuál es un plato destacado que no debo perderme en La Abuela Encarna

La Abuela Encarna Tapas & Arroces, en la calle San Agustín, es como ese amigo que siempre te sorprende, pero ya sabes que a veces te puede dejar con frío. Hoy hemos estado allí por segunda vez y, sinceramente, tenía ganas de ese arroz caldoso con bogavante que me dejaron flipando la última vez. Para empezar, nos metimos con un pan con alioli y tomate triturado que estaba de lujo. Luego, probar las anchoas rebozadas con pimientos con un toque picante fue todo un acierto. Pero el momento estrella llegó con el arroz... o, mejor dicho, la pequeña decepción. Aunque estaba bien, no llegó a impresionar como la vez pasada.

Aparte de eso, el lugar tiene su encanto, pero hay un problema que ya se ha convertido en el elefante en la sala: la puerta de entrada. En pleno invierno, te entra un frío que no veas. Tuvimos que estar pidiendo a la peña que cerrara la puerta. Un detalle que le resta puntos, porque entre comer y pasar frío, la comida pierde un poco de magia.

Sin embargo, la atención es otra cosa: nos atendieron rapidísimo y eso se agradece. El servicio fue impecable desde que llegamos, sin esperas innecesarias y la comida salió sin demora. Y nuestro plato estrella, ese arroz caldoso con bogavante, estaba buenísimo. Mirando otras opiniones, la gente parece tener experiencias variadas. Algunos lo adoran, otros no tanto... pero ese arroz, si te lo curran, es de los que no te puedes perder. Así que, si decides lanzarte a La Abuela Encarna, no te olvides de pedir las torrijas de la casa con helado de vainilla para el postre, ¡son otra maravilla!

Qué opciones de tapas se pueden encontrar en el restaurante

Y bueno, hablemos de La Abuela Encarna, que ya he oído de todo. Por un lado, he escuchado maravillas sobre sus paellas. Pero también hay historias potentes, como esa vez que fueron tres y el arroz estaba extremadamente duro. Vamos, que es como si se hubieran olvidado de pasarlo por el fuego o lo hicieran con poca gana. Te lo juro, si no llegamos con hambre, ¡lo hubieran dejado en el plato! Y digo yo, 75 euros por tres personas y salimos decepcionados. Me parece que por ese precio se espera un poquito más.

Por otro lado, he escuchado de alguien que tuvo una decepción monumental. Se acordaban de las paellas de hace unos años, que estaban de lujo. Pero fueron a probar y, bueno, se encontraron con un arroces súper salado que no había por dónde cogerlo. Un montón de billetes por un plato nefasto, y asegura que no repiten. Y no es para menos, con lo que se está pagando hoy en día, la calidad debería ser top, ¿no?

Aparte de eso, también hay una queja sobre el servicio. ¡Una hora y media esperando un entrecot! Además, se encontraron con un pan con moho. O sea, si ya de por sí estás esperando como un loco y luego te traen ese pan, ¿qué esperas, un aplauso? ¡Muy mal! La gente alrededor también estaba quejándose, y parece que el personal de allí ni se inmutó. Con esas experiencias, no sé quién se atreve a volver.

Pero no todo está perdido, porque también hay quien habla maravillas y dice que el lugar tiene encanto. Lo comparan con una tasca familiar, cuidado y con un toque moderno. Si reservas bien, puedes disfrutar de una magnífica paella con buena calidad y cantidad. Aunque hay ciertos platos que te vuelven loco, como su tarta de queso y torrijas, eso sí que dan ganas de repetir.

Y ya que estamos, sobre las tapas, son bastante variadas. Puedes encontrar un buen surtido que acompaña las comidas, aunque no entramos en detalle en las reseñas. Pero si te animas a probar, seguro que hay algo para ti y tus amigos. Unas raciones que no decepcionan, eso siempre es un buen plan.

La Abuela Encarna ofrece opciones vegetarianas o veganas

Mira, si estás pensando en pasarte por La Abuela Encarna en Logroño, te cuento que la cosa no es como te la pintan. A ver, la paella que pedí era más salada que un mar y la carne... mejor no te digo. La relación calidad-precio es un desastre, pagamos entre 20 y 30 € por cabeza y al final salimos más decepcionados que satisfechos. Encima, el servicio es lento y la camarera, pues no fue la más atenta del mundo. El sitio está bastante bonito, eso hay que reconocerlo, pero de nada sirve si no te deja buen sabor de boca.

Y no soy el único con quejas. Un par de amigos fueron y dijeron que el tema de los pinchos es un horror, lentos y que no dicen nada. En serio, para lo que ofrecen, el ambiente se queda corto. Para que te hagas una idea, la puntuación de comida, servicio y ambiente no llega ni a la media. No sé qué hacen en las guías, porque está claro que no lo entiendo.

Lo que me da rabia es que amable y bien atendido el servicio no se vio, y parece que eso pasa en varias mesas. A veces, hasta se quejaban los que estaban al lado. La verdad es que aquí, si esperas un buen trozo de carne, mejor que lo pienses dos veces. Esa chuleta que te ofrecen tiene más grasa que carne ¡y sabe a viejo! Vamos, que un desastre.

Y en cuanto a la pregunta del millón: ¿ofrecen opciones vegetarianas o veganas? Pues no tengo buenas noticias. Con lo que he visto, lo suyo no son las verduras. Si vienes con plan de comer algo veggie, mejor busca en otro sitio, porque aquí no parece haber nada que valga la pena.

Cuál es la especialidad de la casa en arroces

Hijo, si no has probado La Abuela Encarna Tapas & Arroces en la calle San Agustín, 9, te estás perdiendo de algo groso. Para empezar, el pan que sirven siempre viene calentito y sabroso. ¿Y la ensalada de tomates, bonito y cebolla? ¡Una maravilla! La han clavado. Si te decides por la paella, ya sea la de pollo o la de gambas rojas, prepárate a flipar, porque están riquísimas. Sin duda, te lo cuento: altamente recomendado.

Claro, tampoco todo fue perfecto, ¿verdad? Algunas críticas suenan a que la tabla de embutidos dejó mucho que desear, fríos, insulsos y el queso brillaba por su ausencia. Y la paella, bueno, tampoco fue la gran cosa en algunas ocasiones. Por desgracia, hubo gente que, después de comer allí, tuvo una noche de dolor de tripa. Pero, oye, eso no puedes dejar que te eche para atrás, cada uno tiene su experiencia, y el sitio tiene más 5 estrellas que 2.

Sin embargo, no todo son pegas. Otros comensales han salido flipando, especialmente con la tabla de quesos, dicen que es una locura y que el trato de los camareros, Lidan y Sufian, es de primera. ¡Bravo por ellos! La comida es abundante y a buen precio, y si te atienden con una sonrisa, eso suma puntos para ti.

A lo que vamos: si preguntas por la especialidad de la casa en arroces, déjame decirte que aquí lo que mandan son las paellas. Jose, el chef valenciano, se las sabe todas en este rollo, y no puedes dejar de probarlo. Así que ya sabes, deja de dudar y hazte una escapada a La Abuela Encarna para disfrutar de un buen rato con colegas. ¡No te arrepentirás!

Cómo es el ambiente del restaurante

Venga, lo de La Abuela Encarna Tapas & Arroces en San Agustín puede ser un verdadero lío. Así que, si decides ir, ten en cuenta que te puedes dar una sorpresa con los precios. La carta decía 38€/kg de chuletón, y cuando llegas te cobran 48€/kg. Y al final nos meten un 67,60€ por 1,3kg que, sinceramente, no vale la pena. Así que, si valoras tu dinero, quizás deberías pensártelo dos veces.

Pero no todo es malo, eh. Hay unas críticas que rayan el cielo. Los arroces son buenos y el trato amable, eso sí, prepárate para una espera. El sitio es acogedor porque es pequeño, típico de la zona Laurel en Logroño, pero eso ya sabes lo que significa: mesas pegadas unas a otras. Si te tomas tu tiempo y vas con buena onda, la experiencia puede salir bien. Pero no te engañes: si vas con prisa, lo más probable es que salgas de allí más frustrated que satisfecho.

El chef, José Javier Vioque, es un crack con el arroz y las tapas. Tienes como 11 pinchos diferentes que están presentados en paellitas, y el restaurante tiene una carta de cocina valenciana que siempre da buena espina. Pero ojo, que el servicio puede ser un poco perezoso. Si te toca un día chungo, el arroz puede tardar una vida en llegar, así que ve con paciencia.

Y qué decir del ambiente... Bueno, está bien que el local sea pequeño y acogedor, pero preparate para estar pegado a otros comensales. La acústica es un auténtico desastre, literalmente, sales con dolor de cabeza porque todo suena como si estuvieras en una olla a presión. Por lo que he oído, les falta un poco de cariño al servicio, así que no esperes una sonrisa de esos camareros. Total, en resumen, puede ser una experiencia buena o mala dependiendo del día. Así que ya sabes, si decides ir, ve con la mente abierta y la paciencia a tope.

Se requiere reserva para comer en La Abuela Encarna

Mira, la cosa con La Abuela Encarna Tapas & Arroces no está para nada como prometen. Fui en plan a disfrutar de una paella y al abrirla, te lo juro que me quedé en shock. Pedimos paella valenciana y ni rastro del pollo y conejo, ¡solo arroz y más arroz! Nos quedó claro que si no hubiéramos pedido unos entrantes y otros platos, nos habríamos quedado con hambre. En cuanto a la comida, el servicio y el ambiente, todo se lleva un 1. Un desastre total.

Y eso no es todo. Un colega fue con una cuadrilla de 20 personas y lo que les sirvieron fue aún más ridículo. Cada paellera en la mesa solo tenía 3 raciones y sacaron 3 paelleras para todo un grupo. ¡¿En serio?! Y encima el vinito y cuchara de paella les salió por 35€. No sé, tal vez la gente va por raciones de calmar la sed, pero ni locos volveríamos a este lugar. Un 0 en la experiencia, ¿me entiendes?

Otra amiga me contó que la camarera marroquí fue un auténtico desastre. Bordes y maleducados, como si te estuvieran haciendo un favor por servirte. Lo peor es que la comida ha bajado de calidad y el servicio ha perdido todo lo bueno que tenía hace un año. Está claro que ya no volveríamos ni a la de tres. De nuevo, todo un 1 para la comida, el servicio y el ambiente.

Aunque no todo es tan malo, hay gente que destaca que el arroz con bogavante está de rechupete. El salón es un poco pequeño, pero al menos parece que tienen algo en el menú que merece la pena. Si decides ir, ten en cuenta que el precio podría subir más de 100€ por persona.

Así que, ¿necesitas hacer reserva para comer en La Abuela Encarna? Bueno, con todo lo que hemos escuchado, te diría que mejor asegúrate de que tienes un sitio, no sea que vayas y no haya espacio. Pero la realidad es que, con tantas críticas malas, quizás sea mejor buscar alternativas, ¿no crees?

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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