
¡Hey, viajero! Si andas por Zarautz, tienes que conocer el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano. Este antiguo palacete está justo frente a la playa, así que imagina despertar y tener ese mar Cantábrico a tus pies. Aquí hay 12 habitaciones súper acogedoras, todo lo que necesitas para disfrutar a tope de tu estancia. Lo mejor de todo es el servicio cercano y familiar que ofrecen, te hacen sentir como en casa desde el primer momento.
En el restaurante, te espera una experiencia gastronómica genial, con un comedor con vistas al mar donde disfrutar de un menú de temporada o una variedad de platos que te van a conquistar. Además, tienen una terraza donde puedes tomar un pincho o un desayuno mientras contemplas los atardeceres. No olvides que cierran los miércoles, pero si buscas un lugar que combine comodidad y buena comida en un entorno espectacular, Karlos Arguiñano es tu sitio. ¡No te lo pierdas!
Hotel Restaurante Karlos Arguiñano
Página web
Horarios Hotel Restaurante Karlos Arguiñano
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | 8:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Hotel Restaurante Karlos Arguiñano
Dónde se encuentra el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano
¡Ey, gente! Si buscas un buen sitio para comer en Zarautz, no puedes pasar de Hotel Restaurante Karlos Arguiñano. Está en Mendilauta Kalea, 13. A ver, te cuento. Fui un día a comer sin reserva, así que tuvimos que esperar un poco, pero vale la pena. Nos quedamos en la terraza con unas vistas espectaculares que flipas. El menú era un poco limitado por la falta de espacio, pero esos langostinos fritos estaban de otro planeta y los postres también. De hecho, ¡pedí uno para llevar porque no podía resistirme!
La cena con la familia fue otra movida. Logramos una mesa a última hora, y te aviso: la lista de espera es de dos meses. Así que si quieres ir, mejor reserva con tiempo. La comida es de máxima calidad, y el servicio fue brutal, aprovechando que todo el equipo es súper amable. La variedad de platos es amplia, y sí, se paga por la calidad, pero lo vale.
En otra ocasión, todo fue perfecto. Pedimos de entrantes esos langostinos salteados y la lasaña. Después, para rematar, el cochinillo y la merluza, ambos en media ración porque, ¿quién puede comer todo eso solo? Y el solomillo, ¡madre mía! Era como mantequilla, increíble. El servicio siempre fue de 5 estrellas, al igual que la ubicación, que es espectacular.
Por otro lado, si vas al bar, cuidado. La comida del restaurante es genial, pero el bar dejó mucho que desear. Un camarero era un poco prepotente y no nos trató bien, aunque el chico que nos atendió sí era majo. En fin, si vas al restaurante, tendrás una experiencia increíble, pero no te esperes lo mismo en el bar.
¡No lo dudes, vale la pena!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el restaurante del hotel
Ya sabes que el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano en Zarautz es el sitio que no te puedes perder. Fuimos a comer allí el 3 de agosto y te juro que fue un festival para los sentidos. La cocina está de lujo, con un precio que no te deja la cartera temblando. Vamos, que las raciones son generosas y te dejan satisfecho, nada de tomaduras de pelo como en otros sitios. La atención es super cercana, como si estuvieras en casa y, las vistas... no tengo palabras. ¡Ves esa playa maravillosa mientras comes! Perfecto para que vuelvas una y otra vez.
Llevábamos tiempo queriendo pisar el restaurante de Arguiñano. Así que reservamos con dos semanas de antelación para celebrar el cumple, y de verdad, haz lo mismo si no quieres quedarte sin mesa. El menú degustación es fácil de seguir y está bien de precio. La calidad es alta sin complicaciones, y acabamos encantados. Los postres ni te cuento, un espectáculo total para cerrar la comida con broche de oro.
La experiencia fue espectacular, probando medias raciones de entrantes y algunos platos principales. El ambiente y el servicio son de 10, la comida muy rica y, otra vez, las raciones son generosas. Ya habíamos probado el bar que tienen y nos encantó, así que el restaurante no nos decepcionó. Si buscas un lugar donde disfrutar y relajarte con buena comida, este es el sitio.
Ahora, no todo es perfectísimo, hubo un momento en el que la camarera nos dijo que teníamos que dejar la mesa a la hora del siguiente turno, y aunque entiendo que tienen que rotar, fue un poco incómodo. Aún así, lo bueno es que nos ayudaron con las raciones y omitieron que pidiéramos más de lo necesario, algo que se agradece en un lugar que podría intentar sacarte más pasta sin pensarlo. Así que entre bocado y bocado, no te olvides de mirar hacia afuera y empaparte de ese paisaje. ¡Merece mucho la pena!
Cuántas habitaciones tiene el Hotel Karlos Arguiñano
La experiencia en el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano de Zarautz ha sido bastante variada dependiendo de la visita. Por un lado, hay quienes se han llevado una gran decepción. Imagínate estar en la cafetería y que, a pesar de haber un montón de empleados, nadie se acerca a atenderte. Tienes que levantarte e ir a la barra a pedir tu café, y al final, te toca buscarlo tú mismo cuando lo dejan ahí olvidado. La verdad, está mal que en una cafetería tan tranquila te ignoren así.
Luego, algunos han probado las tapas en la terraza, y aunque la ubicación es todo un plus con vistas a la playa que son magníficas, el sistema para pedir es un caos total. Te enfrentas a un jaleo donde tienes que cargar con los pinchos a mano y sin que nadie te ayude. Las tapas están decentes, buenos sabores, pero nada que te deje boquiabierto. Servicio regular y un ambiente que podría mejorar en organización, pero bueno, al menos tienes el mar de fondo.
Pero no todas son malas, ¿vale? La experiencia culinaria que ofrecen es de 5 estrellas. Cuando realmente se sientan a disfrutar de los platos, notan la calidad de los ingredientes de inmediato. El staff se comporta de manera cordial, aunque podría ser un poquito más cercano. Los precios son un pelín altos, pero tras degustar cada bocado, sientes que realmente vale la pena. Las habitaciones tienen un toque de lujo y vienen con buenas vistas. La gente habla maravillas respecto a eso.
Hablando de maravillas, hay quienes hasta vienen de lejos, como desde Venezuela, solo para conocer el lugar y lo que representa Karlos Arguiñano. Para esos amigos, no se trata solo de comida, sino de disfrutar de un momento especial en la cocina y en familia. Es un hito en su viaje, y la esperanza de volver es firme.
Por cierto, respecto a la cantidad de habitaciones que tiene el hotel, no he encontrado un número exacto en lo que me has dado. Así que, si estás pensando en un viaje, sería buena idea que les preguntes directamente. ¡Nunca está de más saber!
Qué tipo de ambiente ofrecen las habitaciones del hotel
Venga, que hablemos del Hotel Restaurante Karlos Arguiñano en Zarautz. 5 estrellas de pura calidad. Te cuento, llevaba años queriendo conocer tu casa gastronómica y ayer por fin lo hice. Estuve en la terraza, con unas vistas que eran una pasada y me lancé a unos pinchos que estaban de escándalo. Un deseo cumplido, sin duda. Te lo digo, parte de lo que sé de cocina es gracias a esos programas tuyos que me he tragado. Un abrazo de un gaditano que no se olvida de lo bueno.
Por otro lado, hay que ser sincero, por allí también te puedes encontrar con opiniones mixtas. Un amigo fue con la familia, se toma un par de txacolís y pintxos y dijo que le parecieron bastante básicos y ¡a un precio que te quedas de piedra! Entiendo que paga el nombre y la emoción de ver el sitio, pero hombre, para lo que son, se esperaban algo más. Al menos, lo pasaron bien, la terraza tiene un ambiente muy chulo. La zona de postres de su hijo Joseba estaba espectacular, y si no hubieran ido con barriga llena, fijo que sobraban algunos postres para catar.
Y ya que estamos en tema, también tiene su lado bueno: la comida. Un sitio donde probar producto local y de calidad. El arroz estaba muy rico, al igual que el pescado, y la tarta de queso fue un acierto. Pero ojo, que el precio puede llegarte a dar un susto y las raciones son algo escasas. Me contaron que, en vez de recomendar, la camarera le vino diciendo que no se pasaran en cantidades, ¡pero oye, que para eso está uno en un restaurante! La cobranza de agua es curiosa, también: ¡2,5€ por agua de ósmosis! Tómalo en cuenta si decides ir.
Y en cuanto a las habitaciones del hotel, ofrecen un ambiente de lujo y confort, ideal para relajarse después de un día disfrutando de la gastronomía y maravillosas vistas. Así que si te apetece desconectar y hacer un poco de turismo de calidad, este sitio podría ser tu elección. ¡Ya me contarás!
Cuál es la atención al cliente que se puede esperar en el hotel
Te cuento que si vas al Hotel Restaurante Karlos Arguiñano en Zarautz, te vas a encontrar con un sitio que tiene 5 estrellas y está en una ubicación increíble, justo delante de la playa. La comida y el servicio están de lujo. Hemos ido a comer y quedamos encantados. El precio está a la altura de la calidad y la cantidad, así que no te preocupes, que aquí no vas a salir con hambre. 5 puntos para el servicio y 5 para la ubicación, sin duda, ¡repetiremos!
Si te decides a ir, ten en cuenta que el restaurante está dentro del hotel, pero también hay un bar sencillo donde puedes tomarte una cerveza a buen precio. El sitio es perfecto para relajarte después de un día de playa. El hotel tiene una terraza en el exterior, así que puedes disfrutar de las vistas, que son impresionantes. Si vas en grupo, en pareja o en familia, es un plan que vale la pena.
Ahora, no todo es de color de rosa. Hay ciertas cosas que pueden ser un poco decepcionantes. Hicimos una reserva con antelación, y aunque preguntar es gratis, nos dijeron que podían manejar la alergia al anisaki con tranquilidad. Sin embargo, cuando llegamos, solo nos dejaron pedir bacalao. ¡Una vergüenza! La comida tampoco fue la gran cosa, más bien normalita, excepto algún postre que estuvo bien. La cantidad era justa y, sinceramente, la relación calidad/precio no fue la mejor. Al final, pagas más por el nombre del lugar que por lo que te ofrecen.
Por otro lado, la atención al cliente fue muy buena la mayoría del tiempo. Nos atendieron de maravilla desde el primer momento, y el servicio se llevó un 10. La experiencia fue válida, aunque no creo que regrese solo por la comida. Si estás buscando un sitio con buen servicio y una experiencia especial, aquí la tienes, pero no esperes que sea un festín espectacular. Eso sí, la zona es increíble y siempre merece la pena la visita, pero quizás no para hacer un viaje exprés solo para comer aquí.
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante del hotel
Y mira, si estás pensando en qué lugar parar en Zarautz, el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano debería estar en tu lista. Estuvimos en el menú de la terraza y, sinceramente, fue de las mejores experiencias que he vivido en este viaje por el norte. Todos los platos que pedimos, ¡un verdadero espectáculo! El servicio fue de 10, el camarero que nos atendió estaba en todo, un crack. Además, el ambiente era super tranquilo, si pasas por aquí, tienes que hacerte un hueco para comer en la terraza. Para la próxima, nos reservaremos para dentro, pero no te lo pienses, ¡mas que recomendado!
Por otro lado, aunque no llegamos a quedarnos en el hotel, tomamos unos pinchos en la terraza un 10 de agosto y, aunque el servicio estuvo un poco lento porque, al parecer, iban desbordados, la verdad es que el bacalao estaba extraordinario. La carne blanca, jugosa y finamente rebozada, ¡una delicia! La piperrada, aunque buena, para mi gusto sobraba un poco, pero el bonito era un manjar, sabroso y jugoso. Y el precio, razonable teniendo en cuenta el renombre del restaurante y las vistas al mar. O sea, una opción genial para un aperitivo con amigos.
Ahora, no todo es perfecto. Hubo alguna crítica de la experiencia de algunos, que se sintieron decepcionados por el servicio. Dicen que tuvieron que limpiar la mesa ellos mismos y que los pinchos estaban sin sabor. Pero hey, lo único que se salvaba era la parte de repostería. Y aunque esas historias siempre pueden pasar, lo bueno aquí predomina.
Así que, ¿qué tipo de comida se ofrece en el restaurante del hotel? Pues, claramente, pintxos que se llevan la palma. Destacan el bacalao, el bonito y platos que combinan sabores tradicionales y un toque moderno que hace que se diferencie de otros sitios. Así que ya sabes, si andas por Zarautz, no dudes en probar este lugar. ¡Te va a encantar!
El restaurante ofrece un menú de temporada
Así que, mira, si decides pasar por el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano en Zarautz, ten presente que no te vas a encontrar un sitio de lujo. Tres estrellas y aunque muchos esperen algo espectacular por ser de Águila, lo cierto es que es un lugar sencillo. Las mesas no tienen mantel, lo que le da un aire más casual. El bar, bueno, no esperes nada del otro mundo, parece el típico sitio donde van los abueletes a tomar café. La clientela es bien normal, así que si vas con la mentalidad de disfrutar una comida rica, vas por el buen camino.
La comida es lo mejorcito del lugar. Pedimos una pasta carbonara, que estaba bastante buena, aunque yo no diría que fue el mejor plato de mi vida. Pero el solomillo que pedí, ¡buenísimo! La carne estaba en su punto y con buena textura. Mi novia se decidió por un cochinillo, que le resultó un pelín insípido. Pero no se queda ahí, porque la degustación de postres fue lo más. Si vas, no te pierdas el helado de mango y la torrija, están brutales.
El menú degustación en familia fue otra experiencia. Langostinos y costilla de cerdo confitada, una gozada. Aunque la sal a veces se pasaba un poco, el servicio fue genial. Pero ojo, si planeas ir, reserva con antelación y llega con tiempo, porque el aparcamiento puede ser un lío. Las zonas blancas son solo para residentes. Pero una vez ahí, la ubicación del restaurante es inmejorable, justo frente a la playa, ¡las vistas son de rutina!
Sobre el servicio en la terraza, tuvimos un pequeño contratiempo, estuvimos un buen rato esperando, y cuando por fin nos atendieron, el camarero no estuvo en su mejor día. La ubicación es preciosa, pero la atención a veces puede fallar, especialmente en agosto con todo el jaleo. En cuanto a tu pregunta sobre si ofrecen menú de temporada, sí, hay opciones interesantes, pero no siempre son las más extravagantes. Así que, si eres flexible y vas sin muchas expectativas, ¡seguro lo disfrutarás!
Cuáles son los horarios de apertura del restaurante Karlos Arguiñano
Te cuento, el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano es un sitio de 5 estrellas que no decepciona. La comida es estupenda, de esas que te hacen querer volver a probar todo. Todo está rico, rico, de verdad. La atención del personal también es de lujo, siempre pendientes de que estés cómodo y disfrutando. Si un día estás por Zarautz, este lugar es una parada obligatoria. Habitaciones y servicio, casi perfecto*.
La primera vez que fui, lo encontré por casualidad. No había mesa en el restaurante, pero descubrí que tenía la opción de comer en el bar o en la terraza. ¡Menuda suerte! Esperamos un poco en la lista, nos sentamos con unas vistas al mar y pedimos un montón de cosas: pinxos, raciones y bocadillos*. Todo estaba buenísimo, pero a destacar esos calamares y el pincho de bacalao. Y ni hablar de los postres, la tarta de queso al horno fue un verdadero delirio. Nos salió todo por poco más de 100 euros y, siendo cuatro, nos quedamos más que satisfechos. ¡Volvimos al día siguiente a merendar!
Sobre el hotel, la habitación con vista al mar es espectacular. La cama es cómoda y el agua caliente siempre disponible. Pero ojo, hay algo que me molestó: el olor a comida del restaurante se metió en la habitación. Poner toallas bajo la puerta se volvió un ritual. Además, no hay servicio a la habitación, así que tienes que bajar a la cafetería, lo que puede ser una lata en horas pico. El servicio en la zona de desayuno no fue el mejor, salvo ese tipo, Germán, que fue un encanto. Así que, aunque la vista vale la pena, esas malas experiencias pesan.
Si te preguntas por los horarios de apertura del restaurante Karlos Arguiñano, lo que sé es que hay que estar atentos, porque puede variar. Pero si te decides a ir, ten en cuenta que se llena rápido, así que mejor planifica bien para no quedarte con las ganas de probar su gran oferta culinaria. ¡No te arrepentirás!
Qué días cierra el restaurante
Mira, el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano en Zarautz no es cualquier sitio. Hicimos una escapada con la familia y, la verdad, quedó claro que aquí todo está pensado para que te sientas en casa, desde el primer momento. ¡El trato es inmejorable! Desde que llegamos, el equipo tuvo mil detalles con el peque, y eso siempre se agradece. Las vistas desde nuestra terraza eran una pasada, ver el mar desde ahí, con una cervecita en la mano, ¡no tiene precio! Y ojo, el desayuno también fue un punto fuerte. El personal se portó genial, siempre con una sonrisa y pendientes de que no te faltara nada.
Ahora, en cuanto a la comida, no te puedo dejar en la duda: ¡delicioso! Sabes lo que te esperas con Karlos Arguiñano, y esta vez no decepcionó. Si vas buscando calidad, ya sabes que la marca KA es sinónimo de eso. Todo estaba riquísimo y, te lo digo yo, ¡hay ganas de repetir! La vibra del lugar es ideal para unas vacaciones con la familia o un viaje en grupo. Y eso de tener buen ambiente y tranquilidad, es un puntazo, la verdad.
Ahora, también hay que ser realista. Alguien mencionó que ha tenido alguna decepción. Había comentarios de un par de menús degustación que no brillaron tanto como se esperaba. La atención no siempre fue la mejor, y se notó. Si llegas ahí y te topas con una camarera sin ganas, eso puede joder cualquier comida. Además, a veces es complicado aparcar y con el jaleo del verano, es algo a tener en cuenta.
Por cierto, si tienes curiosidad, el restaurante cierra los lunes y martes, así que ya sabes, planifica bien tu visita. Pero, de verdad, si vas en busca de vistas chulas y buena comida, sin duda este sitio merece una parada. ¡Tú decides!
Es posible tomar un desayuno en la terraza del hotel
Te cuento que cuando fuimos al Hotel Restaurante Karlos Arguiñano en Zarautz, mi mujer y yo nos tiramos de cabeza a probar el menú degustación y, ¡vaya experiencia! Por el nombre pensábamos que sería solo para picar, pero los platos eran tan buenos que acabamos llenos, y eso que tengo un estómago de acero. Ambos, somos de Barcelona y aunque suele ser raro decirlo, nos encantaría repetir. Es un sitio ideal si quieres disfrutar de una buena comida en pareja. Servicio y ubicación perfectos, la nota más alta, sin duda.
Ahora, hablando de la comida en el bar, no es nada del otro mundo. Los bocadillos y sándwiches están bien, pero tampoco son la bomba. No te pierdas las croquetas ibéricas y el pintxo de morcilla, están super ricos. Aunque, te aviso, el servicio ahí puede ser un poco flojo. La camarera fue un poco bordecilla, ahí no me voy a engañar. A veces hay que aguantar miradas y gestos que hacen que te preguntes si estás pidiendo demasiado por querer un buen servicio. Pero bueno, la ubicación del bar sigue siendo top con esas vistas.
Lo que te quiero enfatizar es lo que vivimos en el hotel. Estuvimos dos días y, sinceramente, se nos hicieron cortísimos. Era un regalo asequible, y lo mejor, fue que mi madre, fan total de Karlos, se sintió como en casa. Desde el trato excepcional hasta la comida de primera calidad: todos los productos eran frescos y de la tierra. La habitación era acogedora, con una terraza donde las vistas eran espectaculares. Tranquilidad y buen precio van de la mano, así que si estás pensando en viajar con tu familia o en grupo, este es un sitio muy recomendable.
Y hablando de desayunos, sí, es posible tomar un desayuno en la terraza del hotel. Con esas vistas a la playa y el sonido de las olas, es el plan perfecto para empezar el día. ¿Quién no querría desayunar con ese panorama? Sin dudas, una experiencia que no te deberías perder.
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú del restaurante
Mira, si estás pensando en quedarte en el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano en Zarautz, te cuento que vale totalmente la pena. Yo vine desde Chile y la experiencia fue increíble. Es un sitio con mucho calor y la atención es de 10. Las chicas de recepción son unas cracks, siempre con una sonrisa y listas para ayudarte. Y lo mejor de todo, ¡conocí al Cheff Karlos Arguiñano en persona! El tipo es tal y como lo ves en la tele, súper cercano. Nos sacamos unas fotos y la pasamos genial. Entre la peña de mi familia, total, les doy 5 estrellas en servicio.
Ahora, no todo es perfecto, ¿vale? Aunque la comida es deliciosa, especialmente esa tarta de queso, que está entre las mejores que he probado, el ambiente del lugar me dejó un poco frío. La decoración no es nada del otro mundo y el famoso salón del mar tiene un aspecto de cafetería que para mí es un poco normalito. Y ya que hablábamos de las mesas, no tienen ni mantel. Para mí, eso le resta un poco de categoría al sitio. Y, ojo, el aparcar allí es un verdadero lío, no te cuento más.
Ahora, metiéndonos en materia de lo que puedes comer, el menú tiene un poco de todo. Desde platos típicos con un toque moderno hasta las clásicas recetas que le han dado fama. Pero, si te gusta la marisquería, no te preocupes, también hay buenas opciones por ahí. Así que, si vas en vacaciones con tu familia o amigos y quieres algo que te deje satisfecho, aquí tienes un plan que no decepciona.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








