Hotel Restaurante Boliña

Hotel Restaurante Boliña

Si buscas un lugar cómodo y bien ubicado en Gernika-Lumo, el Hotel Restaurante Boliña es tu mejor opción. Con 16 habitaciones prácticas equipadas con WiFi gratuito, televisión, calefacción y baño privado, aquí te sentirás como en casa. Además, estás a un pasito de la estación de tren y a solo 6 minutos en coche del famoso Árbol de Guernica. ¡Perfecto para explorar la zona!

Y no te preocupes por quedarte con hambre. El Boliña no solo ofrece un buen sitio donde dormir, sino que también tiene un restaurante que sirve almuerzos y cenas de lujo. Con 11 habitaciones dobles y 5 individuales, todos con mini-bar y un bar-cafetería para relajarte, este hotel de una estrella combina calidad y precio en un entorno acogedor, ¡ideal para tus escapadas!

Hotel Restaurante Boliña

·Hotel de 1 estrella
Valoración media: 3,3
Opiniones: 398 Reseñas
Dirección: Barrenkale, Allende Salazar Kalea, 3, 48300 Gernika-Lumo, Bizkaia
Teléfono: 946 25 03 00

Página web

hotelbolina.com

Mapa Ubicación Hotel Restaurante Boliña

Dónde está ubicado el Hotel Restaurante Boliña

¡Vamos al grano! Si estás pensando en hospedarte en el Hotel Restaurante Boliña, prepárate, porque no todo lo que brilla es oro. Este hotel de 1 estrella es un verdadero reto. Las habitaciones son pequeñas y no tienen aire acondicionado, así que si esperabas estar fresquito, ¡olvídalo! El lavabo es más primitivo que el de un camping y, ¡ojo!, que no hay ascensor, así que si estás en el cuarto piso, a sudar la gota gorda. La atención es buena, eso hay que admitirlo, pero eso no salva la situación.

La ubicación está en el centro del pueblo, que es un punto a favor. Pero las habitaciones son diminutas y dan a un patio interior lleno de ruidos y malos olores de las cocinas. Si te toca una habitación cerca de los aires acondicionados industriales, estarás bien jodido. La verdad, creo que he estado en hoteles mejores para peregrinos. Si lo que buscas es comodidad, este lugar es quizás el peor hotel en el que he estado.

Ahora, no todo es tan malo. En el bar te puedes tappear unos pinchos que están de muerte. Así que si tienes que ir a Gernika, no pases sin probarlos, porque te va a alegrar el día. El trato del personal en el bar es estupendo. Las habitaciones son limpias, esa parte se salva. La relación calidad-precio está bien si no eres muy exigente. Así que, si decides quedarte, prepárate para pasar la noche, pero sin esperanzas de lujo, sobre todo en lo que respecta a las habitaciones y las instalaciones.

Y para responder la pregunta que todos se hacen: el Hotel Restaurante Boliña se encuentra en Barrenkale, Allende Salazar Kalea, 3, 48300 Gernika-Lumo, Bizkaia. Así que ya sabes, si te animas a ir, ¡tómalo con calma y disfruta de la aventura!

Cuántas habitaciones tiene el Hotel Restaurante Boliña

Ya te digo, el Hotel Restaurante Boliña es una joyita en Gernika. Desde que llegamos, el trato ha sido súper amigable. Te hacen sentir como en casa, y eso se agradece. Las habitaciones son básicas, sí, pero el servicio es de 5 estrellas. No hay nada como que el personal esté siempre al pie del cañón, listos para que tu estancia sea perfecta. La comida, por cierto, exquisita. No te puedes perder esos pintxos, son un espectáculo.

La ubicación es otro punto a favor. Está súper céntrico, así que no tienes que hacer mucho esfuerzo para conocer el pueblo. Desde el hotel, todo está a un tiro de piedra. Y, oye, aunque se notan algunos detalles desgastados, el precio es bastante bueno para lo que te ofrecen. Un sitio ideal para ir en grupo o con tu pareja.

Claro, no todo es perfecto. En algunas habitaciones ha habido un tema de olor a tabaco y el mobiliario está algo pasadillo. Pero, a ver, si lo que quieres es un sitio tranquilo, sin pretensiones, y con buen ambiente, este es tu lugar. Además, si tienes mascota, ¡puedes llevarla sin problemas! Recomendado al 100%.

Ah, y sobre las habitaciones, el hotel tiene 6 habitaciones en total. Así que si quieres un ambiente familiar, te aseguro que aquí lo vas a encontrar. Te vas a sentir como en casa.

Qué comodidades están disponibles en las habitaciones

Ya te digo, el Hotel Restaurante Boliña es un lugar que, aunque no tiene todas las estrellas del universo, se deja querer. No nos quedamos a dormir, pero el restaurante nos dejó *con ganas de más*. Los pintxos de tortilla que probamos eran una pasada, con un tamaño y variedad que no esperábamos. Estaban jugosos, bien equilibrados... ¡un festín para el paladar! Te lo recomiendo si buscas buena comida en un sitio con buen rollo. Sin duda, volveremos.

La atención fue otro punto a destacar. No sé cómo lo hacen, pero el trato fue súper personalizado, hay buen ambiente y la gente es simpática y rápida. La ubicación es de 10, en el centro del meollo, así que si quieres salir a dar un paseo, lo tienes todo a mano. También, el precio es de lo más correcto, así que no hace falta vaciar la cartera para disfrutar de buena comida. Si estás pensando en pasar la noche, este sitio está en una calle peatonal, lo que lo hace aún más atractivo.

Claro, hay que ser sinceros: el Boliña tiene ese aire de hotel sencillo, quizás un poco vintage, pero para lo que se necesita, cumple con creces. Te puedes pegar una buena ducha y descansar sin problemas. Las habitaciones están limpias, tienen baño propio y son cómodas, así que no te mirarás el ombligo porque no podrás dormir bien. Además, si lo necesitas, pasas por el bar antes de llegar a tu habitación y todo tiene pintaza. Si bien es cierto que tal vez no tengan todo el lujo del mundo, te sentirás a gusto y eso es lo que importa. Así que si andas de paso por Gernika-Lumo, el Boliña es una opción a considerar.

Ofrece el hotel WiFi gratuito

Ya te digo, el Hotel Restaurante Boliña tiene su rollo. Es un sitio de 1 estrella en Gernika-Lumo, así que no esperes el lujo, pero la verdad es que cumple con su cometido. Esta vez notamos que falta personal. Los camareros, que se esforzaban un montón, estaban siempre a mil por hora con el restaurante. Si lo que buscas es un trato rápido al hacer check-in, no es el mejor momento.

El tema de la limpieza sigue más o menos igual. Lo básico está bien, pero ya le vendría bien un repaso a fondo y un cambio de mobiliario. Las habitaciones son cómodas para descansar y, sobre todo, el precio es muy atractivo. Y ojo, la comida es otro rollo. La probamos esta vez y, honestamente, se merece 5 estrellas. El desayuno y esas tartas... ¡son una locura!

La atención, como ya te he contado antes, fue de primera. Nos ayudaron a cambiar la reserva y hasta nos dejaron hacer el check-in antes de tiempo. La ubicación del hotel es de lujo: en el centro, al lado de todo. La habitación estuvo correcta, un poco de polvo aquí y allá, pero la cama era cómoda y se dormía bien. Eso sí, aviso que el ruido del goteo de los radiadores dio un poco la lata, pero al final, la dueña nos dio un apaño y salimos adelante.

Y sobre el WiFi gratuito, parece que no lo he mencionado. Al menos, esta vez no tengo constancia de ello. Así que, si te hace falta conectarte, quizás sea bueno preguntar cuando llegues.

A qué distancia se encuentra el hotel de la estación de tren

Mira, si buscas un sitio medio decente y a buen precio, Boliña no está tan mal. He estado allí ya un par de veces y esta última fue para trabajar. Solo estuve una noche, pero el trato fue bastante personalizado. Eso sí, hay que admitir que a nivel de mantenimiento pueden hacer un poco más. Pero si te importa dormir bien y disfrutar de la ubicación, esto es una muy buena opción en Guernica.

Ahora, no todo es color de rosa. Hay algunas reseñas que son pura verdad. Las fotos suelen ser engañosas. Aunque el lugar está limpio, hay un aire de desgaste que no se puede ignorar. Las habitaciones son un poco oscuras, y de la ventilación ni hablemos, porque hay un olor desagradable que no se va. Es una pena, porque el hotel tiene un sitio de lujo en pleno centro, pero falta cariño en su mantenimiento. Un poco de paint y amor al lugar le vendría bien.

Por otro lado, hay gente que ha tenido experiencias realmente malísimas. Uno se encontró con la puerta de su habitación abierta al llegar, y eso es un no-no total. Aparte, seguro que no quieres escuchar gritos ajenos y tener un baño que apesta. La limpieza y la seguridad parece que no son su fuerte. Y si hablas de habitaciones compartidas, olvídate, porque te va a tocar un zulo con condiciones más que lamentables. La ducha mohosita y la falta de ascensor son detalles que podrían hacer que hasta un peregrino se lo pensara dos veces antes de quedarse.

Ah, y si te preguntas ¿cuánto se tardará en ir de la estación de tren al hotel? Ni te preocupes, está a tiro de piedra, a unos 10-15 minutos caminando. Así que, si no eres muy exigente y no te importa un poco de desgaste, Boliña puede ser tu sitio. Pero ve con las expectativas en su punto… y ¡buena suerte!

Cuánto tiempo se tarda en llegar al Árbol de Guernica desde el hotel

Mira, si pillas el Hotel Restaurante Boliña en Gernika-Lumo, prepárate para un verdadero viaje al pasado. Una estrella y con más telarañas que un viejo sótano. Al entrar, lo primero que te va a tocar hacer es buscar el bar, porque ahí es donde te atienden. Si llegas en un horario raro, te vas a encontrar con unas sillas en la terraza que te obligan a pasar como un contorsionista. Un auténtico desastre, la verdad.

La habitación... bueno, la habitación es otro mundo. Tan pequeña y sucia que parece que no han limpiado desde que se inventó el fuego. El suelo está más pegajoso que un chicle en verano y, lo peor, el colchón parece un tobogán: te deslizas más que en un parque de atracciones. Y ni hablemos del olor, una mezcla entre comida quemada y algo que no quiero ni imaginar. Además, si quieres ver la tele, ¡sorpresa!, tienes que bajar a buscar el mando que, por si fuera poco, está roto.

En el baño, ya te digo que es mejor ir a un kiosko. La tapa de inodoro parece hecha de cartón y la mampara es un chiste malo: bien torcida y a punto de caer. Con tanto drama, si solo necesitas un sitio para pasar una noche y no te importa lo que te encuentres, adelante, pero para más de una, busca otro lado.

Y si te estás preguntando cuánto tardas en llegar al Árbol de Gernika, que sepas que no está lejos, pero con todo lo que te encuentras en este hotel, te aseguro que el tiempo va a parecer eterno. Te lo digo yo, mejor te ahorras los problemas y buscas un sitio más decente. ¡Hazte un favor!

El hotel cuenta con restaurante

Lo del Hotel Restaurante Boliña no es que sea la mejor experiencia de tu vida, la verdad. Una estrella y, en algunas cosas, ni eso. Si buscas un sitio bien situado en Gernika, está claro que lo tienes porque está en Barrenkale, en el centro. Al menos la habitación no es un desastre total: las camas son cómodas y puedes descansar, pero el sabor de boca que te deja es otro rollo. Te metes en la habitación y ¡boom! Un hedor a tabaco que te tira para atrás. Y no hablemos del baño: moho en la mampara, el teléfono de la ducha hecho un desastre con un cable a la vista, y para rematar, el toallero… bueno, solo quedan los agujeros en la pared, un lujo.

Y ya que estamos, el trato del personal no está tan mal, son atentos y correctos, pero eso no salva la jugada. Desde que pones un pie en el hotel, te recibe un olor a rancio que no se va ni con agua bendita. ¡En agosto! Y si pensabas que eso era lo peor, el radiador del baño goteaba y me mantuvo despierto toda la noche. Ya te digo, no lo usaría ni para pasar una noche de camino al Santiago.

En cuanto a las habitaciones, son pequeñas, el baño diminuto, y la limpieza… mejor ni la mencionamos. La cama es cómoda, pero por 56€ puedes encontrar cosas muuucho mejores. No tiene recepción, y tienes que preguntar en el bar de al lado. Y cuando intentas reservar, te suben el precio sin razón, además de que te amenazan con dar tu habitación a otros. ¡Lo nunca visto!

Y, claro, ¿el hotel cuenta con restaurante? Sí, pero no te emocionas. La terraza está bien, comimos unos pinchos y entrantes que la verdad estaban buenos, como que me dejaron satisfecho (35€ por 5 pinchos y 2 entrantes), pero con todo lo demás… no creo que valga la pena arriesgarse a alojarse aquí.

Qué tipos de alimentos se sirven en el restaurante del hotel

Ya te dije que el Hotel Restaurante Boliña es el peor hotel en que he estado, y vaya que he recorrido algunos. A ver, si te digo que tiene una estrella, es porque no pueden darle menos, pero si fuera por mí, ni eso. Entro y me encuentro con un lugar que parece que el tiempo se detuvo hace medio siglo. Hay más mugre que en una pensión vieja y descuidada. Sin recepción, te atienden en la barra del bar como si estuvieras pidiendo una caña, y ya te supone una aventura.

El desayuno fue una experiencia épica, pero ni de buena. Las tostadas las hicieron en la misma plancha del bacon, así que imagina a qué sabían. ¡Todo sabe a bacon, por Dios! Y la ducha... no, no, no. Soporte roto, moho en las baldosas, y el agua no corría ni en la ducha ni en el lavabo. ¿Y tú querías que me sienta seguro en un baño así? Más bien es para correr en dirección contraria. El WC era un espectáculo asqueroso: chorretes negros y suciedad de meses pegada. Las colchas y mantas estaban tan manchadas que más bien son un recuerdo de un tiempo mejor.

Olvídate si pensabas que esto iba a ser cómodo. Nos pusieron en una habitación cuyos paredes estaban llenas de manchas. ¡Ah! Y esa joya, un plato con restos de patatas fritas que se quedó toda la noche ahí, en el rellano. Al día siguiente seguía ahí, como una señal de que este lugar no tiene ningún tipo de mantenimiento. Se ve que al dueño no le importa un pito.

Y la guinda de la torta: retrasaron nuestra entrada una hora, lo cual es una broma en sí mismo. El trato en el restaurante fue paupérrimo. Pedimos mesa y cuando llegamos, nos dijeron que no había reserva, aunque creíamos que sí. Nos dieron un menú con hamburguesas y raciones, pero después del espectáculo que nos dieron, decidimos irnos de allí. Todo muy jeta.

Entonces, si estás pensando en lo que sirven en el restaurante del hotel, te cuento: parece que tienen hamburguesas y raciones, pero no esperes mucho más. La experiencia de los otros que han ido no invita a quedarte. ¡A mí me han dicho que el Bolina Viejo era mejor! Pero aquí, mejor ¡huir y buscar alternativas!

El Hotel Restaurante Boliña es adecuado para escapadas

Mira, si estás pensando en hacer una parada en Gernika, te cuento que estuve allí con mi mujer el pasado julio mientras hacíamos el Camino de Santiago del Norte en bici. Buscamos un hostal y, honestamente, no había mucho donde elegir. Al final, dimos con el Hotel Restaurante Boliña. La idea de alojarnos allí parecía buena, pero la realidad fue otra cosa.

La habitación... ¡madre mía! Sucia como pocas. Nos quejamos de la limpieza y la respuesta fue que, si no nos gustaba, que buscaramos otro sitio. Las sábanas tenían pelos y olían fatal. Aparte, la señora de la limpieza entró sin mascarilla y tosió justo en nuestra habitación. ¿En serio? La mesita estaba tan asquerosa que la limpiaron con la mano. La experiencia fue un horror. No pienso volver ni recomendarlo a nadie.

No solamente fuimos los únicos que lo pasaron mal. Un hombre tras nosotros escribió que se encontró con una ducha llena de moho y habitaciones en pésimo estado. Hasta le salieron picaduras de chinches. Vamos, que un desastre total. Para colmo, no hay ascensor. Si tienes problemas de movilidad, olvídate. Mi experiencia estuvo marcada por noches sin dormir y un estado de higiene que debería dar vergüenza.

Sin embargo, no todo fue malo. Conocimos a un camarero en el bar que fue super amable y nos ayudó un montón. La cama, a pesar del lugar, era cómoda y estaba libre de ruido exterior. Aún así, con todo lo que pasó, ¿recomendaría el Hotel Restaurante Boliña para una escapada? La verdad, no. Si eres de los que valoran la limpieza y el confort, busca otro alojamiento. Te lo digo por experiencia: hay cosas que no valen la pena.

Cuántas habitaciones dobles y individuales tiene el hotel

¡Venga, que tengo que contarte de la Hotel Restaurante Boliña! Si buscas un sitio guay en Gernika, este es el lugar. Nosotras fuimos a cenar y desayunar y repetimos sin pensarlo dos veces. La comida es espectacular, y lo mejor de todo, ¡bastante económica! El chorizo a la sidra y los pimientos de Guernica son un must, de verdad. Y el personal, qué decir, son muy majos y el servicio es un 5 de 5. ¡No puedo dejar de recomendarlo!

El hotel es un poco antiguo, eso no se puede negar. No tienes recepción normal, así que mejor llama antes para coordinar la hora del check-in. Las habitaciones están limpias, pero sí, tienen un aire vintage que puede que no le guste a todos. Aparte, no hay ascensor, así que si llevas muchas maletas, tenlo en mente. Pero, oye, la ubicación es genial, al lado de un bar del mismo dueño que te puede servir para desayunar.

Lo bueno es que siempre me siento como en casa ahí. Su trato es excelente y, la verdad, no hay mejor hotel en Gernika si quieres tranquilidad y amabilidad. En cuanto a habitaciones, el hotel tiene un total de 6 habitaciones dobles y 3 individuales, así que si eres de los que te gusta el ambiente íntimo, aquí te sentirás a gusto. ¡Anímate a darle una oportunidad!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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