DOÑA LOLA

DOÑA LOLA

¡Ey, tú! Si buscas un plan chido para desconectar, bienvenido al Hotel Doña Lola en el pintoresco pueblo de Izarra, Álava. Este lugar tiene una historia que se remonta al siglo XVI, así que te metes en un rollo de encanto antiguo pero con las comodidades de hoy, tras una reforma en los '90. ¿Lo mejor? Está a solo 45 km de la Catedral de Santiago, así que es el spot ideal para un descanso.

En Doña Lola no solo puedes relajarte en su jardín o en la terraza, sino que tampoco te puedes perder el comida casera: pruébate un laing, una sopa singular o un steak tartar que te va a dejar alucinado. Y no olvides acompañarlo con un delicioso café, te aseguro que querrás volver. Además, el hotel cuenta con wifi gratis, parking privado y un bar que le da un toque especial. ¡Haz tu reserva ya y disfruta de la experiencia!

DOÑA LOLA

Valoración media: 4,7
Opiniones: 247 Reseñas
Dirección: 01440 Izarra, Álava
Teléfono: 945 43 70 04

Mapa Ubicación DOÑA LOLA

Dónde se encuentra el Hotel Doña Lola

¡Ey, colegas! Si alguna vez estáis por Izarra, Álava, no podéis perderos el Hotel Doña Lola. Este sitio es un 5 estrellas en toda regla. Es perfecto para pasar la noche y disfrutar de un buen desayuno para empezar el día con energía. El personal es super amable y el lugar tiene un encanto que no se puede explicar. Y lo mejor de todo, el precio por una noche es correcto, no vais a arruinaros aquí.

Hablando del desayuno, preparaos para disfrutar. Por solo 3,5€ tenéis un colacao, un zumo natural de manzana y unas tostadas de tomate con aceite que están de lujo. Además, la localización es tranquila y un poco apartada del centro, pero la casa rural es magnífica y el ambiente es muy bonito. El sitio es hasta un punto de encuentro para un grupo de jubilados que cada año se reúne aquí.

Además, si os apetece comer allí, Lucía, la camarera, es un amor. Tienen un menú del día por 16 euros que está muy bien. Incluye un primer plato, un segundo, vino o agua y un postre con café. ¡Las pochas y los postres caseros son un must! La atención es de diez, así que volveremos sin dudarlo.

La limpieza, el jardín, la terracita... todo está de lujo. Si tuviera más estrellas, se las daba, ¡claro que sí! Así que la próxima vez que preguntes, ya sabes que el Hotel Doña Lola está en Izarra, entre Vitoria y Bilbao. Perfecto para un viaje en pareja, con amigos, o en grupo. ¡No os lo penséis!

Cuál es la historia del Hotel Doña Lola

¡Y qué decir de Doña Lola, bro! Un hotelito de 5 estrellas que no solo tiene un trato cercano y agradable, sino que parece que cada rincón lo han pensado con cariño. Las estancias tienen esos detalles que te hacen sentir como en casa, y los espacios comunes son perfectos para relajarte y desconectar un rato. Te lo juro, estuvimos unos días y fue 100% descanso tranquilo, nada de ruidos ni molestias. La comida típica de la zona es un plus que te hace sentir aún más en sintonía con el lugar. Recomiendo Doña Lola 100%.

Todo un descubrimiento, en serio. Yo estoy aquí ahora mismo, y el lugar es una joya. Este hotel es un edificio histórico que lleva tres años en manos de Roberto. Es de esos sitios que simplemente alegran el alma y despiertan los sentidos. Entras y ya sientes que te envuelve una buena vibra. Acogedor hasta decir basta. Si lo llego a saber antes, me hubiera quedado más de un día. Perfecto para unas vacaciones o un viaje en pareja. Las habitaciones, el servicio y la ubicación, todo un 10.

No puedo dejar de mencionar que, a pesar de que solo pasé un día, la comida y la atención fueron de 10. Calidad-precio de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Si te pilla de paso por la zona, no dudes en hacer una parada aquí, porque vale cada céntimo.

Y para aquellos que tenían dudas por si reservar o no, hasta si tuviste que cancelar, lo que realmente destaca de Doña Lola es la profesionalidad y amabilidad del equipo. A pesar de no haberme alojado, ¡qué alivio saber que el trato es impecable! Me dejaron claro que, cuando tenga la oportunidad de viajar de nuevo, esta será mi primera opción. No solo por las instalaciones, sino por el servicio al cliente, que es fundamental. ¡Gracias, equipo, por hacer que un contratiempo se manejara tan fácil!

¿Y la historia de Doña Lola? Va más o menos así: es un edificio histórico que se ha renovado y adaptado para ofrecer un alojamiento de lujo desde hace tres años. Roberto, el que está detrás del baile, ha convertido este lugar en un refugio donde la gente puede disfrutar no solo de las instalaciones y la gastronomía local, sino también de un trato cercano y humano que hace que cada huésped se sienta especial. ¿Qué más se puede pedir? ¡Tienes que pasarte!

Desde qué siglo se remonta la historia de este hotel

Mira, lo de Doña Lola en Izarra es una maravilla total. Es una de esas pequeñas casas antiguas con un encanto que te atrapa. El entorno es tranquilo y agradable, perfecto para desconectar del estrés. Y el trato... uff, no hay palabras. Roberto hace que te sientas como en familia, de verdad, ¡hay que darle un aplauso! Se nota que le gusta su trabajo y te lo hace sentir. La habitación es amplia y súper limpia, la cama cómoda que flipas. ¿Qué más puedes pedir?

Cuando llegamos, nos sentamos a cenar de carta y fue un acierto total. Comida muy correcta y el precio, ni te cuento. Además, a la mañana siguiente, el desayuno estaba para chuparse los dedos. Todo esto hace que sea un lugar con mucho encanto, ideal para pasar unos días tranquilos o si quieres explorar los alrededores. Recomendadísimo, sin duda.

Y lo que es impresionante es la atención que tienes aquí. La comida es riquísima y el precio está muy bien. Imagínate que nos alojamos de sábado a domingo y todo perfecto: buen trato, un buen sitio y hasta parking cerrado. Roberto te lo cuenta todo, incluso que la cama era de 1,35 m porque en otras habitaciones las hay más grandes. Pero, para nosotros, estaba de lujo. El combo de materiales nuevos con los restaurados le da un toque único a la casa. No puedo creer que con 52 € para dos personas tuvimos desayuno incluido. ¡Eso es un chollazo!

Y ahora que lo pienso, nos dijeron que este hotel tiene historia, se remonta a antes del siglo XX. Así que no solo te llevas una buena experiencia, sino que también haces un viaje en el tiempo mientras disfrutas de ese lugar tan especial.

Así que si estás pensando en una escapada, ya sabes a dónde ir. ¡No te lo pienses mucho, que vale cada euro!

Qué tipo de reformas se hicieron en el Hotel Doña Lola

La verdad es que la estancia en Doña Lola fue una pasada. Aunque fue breve, nos dejó un sabor de boca increíble. El lugar en sí es impresionante, lleno de detalles que lo hacen único. La habitación no solo era limpia, sino también bastante especial. Y el servicio, ¡ni hablar! Impecable en todo momento. La comida se llevó un 10. Claro que sí, ¡mil gracias por todo! Volveremos sin pensarlo.

Este sitio es espectacular para vacacionar, ya sea en verano o invierno. Las habitaciones son cómodas y espaciosas, tienes todo lo que necesitas ahí. Pasé por un par de platos de la cena y, la verdad, te sientes como si estuvieras comiendo en casa, nada que ver con los restaurantes más comerciales. Roberto y Ingrid, los que están al mando, son súper amables y tienen un trato muy cercano. Y, qué decir del parking gratuito al lado, más fácil imposible. Este lugar tiene un patio con terraza y un comedor que es una belleza. Te lo recomiendo 100%. ¡Volveremos seguro!

Y mira, esta fue una experiencia que definitivamente merece la pena repetir. Fuimos un poco a la aventura y dimos en el clavo. Es un sitio tranquilo, agradable y muy acogedor. La atención del personal es de 10. Te hacen sentir a gusto desde el primer momento. Totalmente recomendable.

Ahora, hablando de la comida, tienen un estupendo menú del día donde, por unos 13,5€, te ofrecen entre 5-6 primeros y 5-6 segundos. Los fines de semana pueden elegir un menú por 22€, y la terraza es perfecta para esos días soleados. Además, los fritos están de muerte para el vermú, y el aparcamiento privado es un plus.

En cuanto a las reformas en el Hotel Doña Lola, se han centrado en hacer del lugar un espacio más cómodo y acogedor, manteniendo ese toque familiar que lo hace especial. Han actualizado ciertos aspectos para que esté a la altura de un hotel de 5 estrellas, sin perder su encanto. ¡Todo un logro!

A qué distancia está el hotel de la Catedral de Santiago

Así que acabamos de salir de Doña Lola y, ¡vaya, qué experiencia! Fuimos a Lola Enea y el sitio es súper agradable y bonito. Nos decidimos por el menú de fin de semana y, ¡madre mía! Todo estaba bien preparado y los postres caseros fueron lo mejor. La tarta de manzana y las peras al vino estaban de vicio. Si buscás un buen plan para comer, este es el lugar. Hemos quedado encantados y, sin duda, repetiremos.

La estancia en Doña Lola, además, fue de 5 estrellas. Hablamos con el equipo y son un encanto, todo está impecable. Las habitaciones son una maravilla, limpias y con el ambiente perfecto. La ubicación también es genial, fácil de encontrar. Nos quedamos con la familia estas navidades y no podía ir mejor. La comida en el restaurante fue magnífica, buena relación calidad-precio. Así que si te lo preguntas: repetiremos seguro.

Y hablando de las habitaciones, eran amplias y con un ventanal que daba a un jardín común iluminado que era todo un encanto. El baño con bañera era una joyita y, encima, ¡aparcamiento privado! Nos quedamos solo una noche porque estábamos de paso, pero si puedo volver, lo haría sin duda. Este sitio es perfecto para un viaje en grupo o con la familia.

Te cuento que la experiencia es tan buena que, si llegas tarde, se hacen el tiempo para cocinarte algo. Te sientes como en casa, el lugar tiene buenas vistas y se respira un ambiente tranquilo. Ah, y si te lo preguntas, la Catedral de Santiago está a menos de 200 kilómetros de Doña Lola. Así que ya sabes, si estás por la zona, este sitio es absolutamente recomendable.

Qué actividades se pueden realizar en el Hotel Doña Lola

Si estás buscando un lugar que tenga todo lo necesario para desconectar, Doña Lola en Izarra, Álava es la bomba. Con 4 estrellas, está a la entrada de varios recorridos campestres y justo al lado de las piscinas y el polideportivo. La ubicación es top. Imagínate: te levantas, te das un buen desayuno y ya estás listo para explorar los alrededores. Si viajas en grupo o en pareja, aquí te vas a sentir como en casa. Servicio de 4, así que no hay queja.

La verdad es que este sitio es supercómodo y tranquilo. Las habitaciones están de lujo, y la atención es de 10. Si vas con la familia, este hotel es un acierto total. Se disfruta mucho, y los peques tienen espacio para moverse y jugar. De esas veces que miras la cuenta y dices: "Qué bien estamos aquí, ¡sin arruinarnos!" La comida casera del restaurante está muy buena, y si te tiras a la sombra en el jardín, ya te digo que es paz total.

¿Te imaginas estar en un hostal del siglo XVI? Sí, así es Doña Lola, que está restaurada con mucho gusto sin perder su esencia. La estructura sigue siendo tradicional, lo que le da un toque especial. El servicio es cercano y amable, un ambiente ideal para dejarse caer unos días. Con sus paseos por el monte y sus bosques, no solo es un sitio para descansar, sino también para disfrutar de la naturaleza. Ubicación fácil de encontrar y un lugar donde el tiempo parece parar.

Y en cuanto a las actividades que puedes hacer en el hotel, la verdad, es un planazo. Puedes disfrutar de paseos por los alrededores, explorar los senderos cercanos o simplemente relajarte tomando un trago en el jardín. Además, si te gusta la movida de la piscina o el polideportivo, tienes todo ahí mismo. Así que no dudes en hacerte un favor: Doña Lola te espera para que vivas unos días de chill y buen rollo. ¡Recomendado a mil!

Qué tipo de comida se ofrece en el hotel

Y ya metiéndonos en el tema de Doña Lola, te digo que es un lugar que me ha dejado con la boca abierta. Fuimos una tarde por recomendación de una amiga y, ¡menuda joya encontramos! El entorno es espectacular, en plena naturaleza con un pequeño riachuelo que acompaña con su sonido suave mientras te sientas en la terracita al exterior. No sé cómo lo hacen, pero es el sitio ideal para relajarse, y eso que solo estuvimos un rato. Hay que volver para probarlo todo!

Y la relación calidad-precio es de lo mejor que he visto. Las habitaciones son preciosas, todo en su sitio y con ese toque acogedor. La comida casera, ¡madre mía! Y los precios, más que justos. No sé cómo hay sitios que todavía ofrecen tanta calidad por lo que cobran, de verdad. ¡Gracias por pensar en los ciclistas también! La verdad, creo que es un sitio que se adapta a cualquiera, ya sea en grupo o en pareja.

Hicimos la reserva y nos quedamos cuatro noches. Nos atendieron con tanto cariño que hasta los peques se sintieron como en casa. El sitio es hiper limpio y la atención es de diez. Desde que entras, te hacen sentir especial, y esa historia que cuentan sobre el alojamiento te atrapa. Las habitaciones no solo son preciosas, sino también están decoradas con madera antigua que le da un aire único. Y ni hablar de la comida... ¡es una locura!

Sobre la comida que ofrecen, si eres amante de lo casero, te va a encantar. Desde el conejo guisado hasta unos chipirones que están para morirse, los postres caseros no se quedan atrás, la tarta de queso es un must que no puedes dejar pasar. ¡No te arrepentirás de pasarte por aquí, de verdad!

Qué platos específicos se recomiendan en el restaurante del hotel

Te cuento que estuvimos en Doña Lola el fin de semana y la verdad, hay que decirlo: ¡5 estrellas por todas partes! Te despiertas con el ruido de la naturaleza, es un lugar supertranquilo. La casona es muy bonita, y si te buscas un sitio para relajarte, este es el indicado. Despertar con ese ambiente es un lujo. Además, la cena fue simplemente elaborada, nada de platos aburridos. Precios muy razonables para lo que ofrecen, un chollo.

La atención también fue de 10. El personal se volcó en cuidarnos y nos dieron consejos sobre rutas increíbles para explorar. Es un verdadero lugar para perderse, estar allí fue un acierto total. Gracias a todo el equipo de Doña Lola por hacernos sentir tan cómodos, las habitaciones, servicio y ubicación, todo excelente.

El restaurante merece su propio aplauso. Tiene una comida deliciosa y un ambiente perfecto para charlar con la familia o los colegas. Te sientas en la terraza y te olvidas de todo, sinceramente. La atención es top, la profesionalidad brilla y eso se agradece. Aunque hay opiniones mixtas, los que estuvimos allí sabemos que lo pasarás genial, seguro.

Ahora, no todo fue perfecto. Un rato conocimos a unos amigos que tuvieron una mala experiencia. La comida que probaron fue escasa, fría y con poco sabor. Salieron con hambre, así que no todos se fueron contentos, pero… por lo general, la gente que repite, tiene buenas palabras. Por ejemplo, las croquetas son un must, y hay platos que, según el ambiente, siempre destacan. Te van a hacer disfrutar, son un par de cosas clave que no deberías dejar escapar. ¡A repetir seguro!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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