
¿Te imaginas estar en un convento del siglo XVII, ahora convertido en un hotel de 2 estrellas? Eso es lo que te ofrece el Hotel Convento San Roque, ubicado en Campo de las Monjas Kalea, 2, Balmaseda, Bizkaia. Es un sitio perfecto para desconectar y disfrutar de plena privacidad, además de ser ideal para eventos exclusivos. ¡Y ni hablemos de la comida! Su restaurante slow-food es una delicia que no te puedes perder.
Este lugar tiene un encanto único, donde puedes hospedarte en las celdas originales de las monjas, todas renovadas y con baño privado. ¿Buscas tranquilidad? Aquí la encontrarás, junto al río Cadagua. Con 113 fotos y una clasificación entre los mejores en Tripadvisor, ¡puedes estar seguro de que te va a encantar! Así que ya sabes, si quieres una escapada diferente y memorable, el Convento San Roque es el plan perfecto.
Convento San Roque
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Mapa Ubicación Convento San Roque
Dónde se encuentra el Hotel Convento San Roque
¡Hey, colegas! Si buscan un sitio donde alojarse que tenga su encanto, no se pueden perder el Hotel Convento San Roque en Campo de las Monjas Kalea, 2, 48800 Balmaseda, Bizkaia. Se trata de un hotel de 2 estrellas que, a pesar de no ser el último grito en modernidad, tiene su rollo y, la verdad, la relación calidad-precio es espectacular. Las habitaciones son un poco antiguas, pero son cómodas y ¡vaya que se sienten bien!
Lo que realmente te va a dejar flipando son las zonas comunes, que son preciosas y bastante acogedoras. Además, tienen un bar donde puedes pedir comida y ¡todo lo que probamos estaba de miedo y a buen precio! La verdad es que no vemos la hora de volver, porque Balmaseda es un sitio chulísimo.
Otra cosa que me encantó es que las habitaciones son las antiguas celdas de las monjas de clausura, hay un ambiente muy especial. La amabilidad del personal es un 10, y el restaurante… ¡uff! Un servicio que no decepciona y los platos, de calidad. La ubicación es perfecta para moverse por la ciudad.
Claro, no todo es color de rosa. Un colega tuvo una experiencia chunga con un problema de higiene en el bar. Se encontró un bicho en su copa antes de comer y eso lo llevó a decidir no volver. Y aunque algunos dicen que el servicio puede fallar en la terraza, no todos comparten esa experiencia.
Así que ya saben, el Hotel Convento San Roque se encuentra en Campo de las Monjas Kalea, 2, 48800 Balmaseda, Bizkaia, y para unas vacaciones con buena onda, amabilidad y un ambiente único, es un acierto. ¡No se lo piensen mucho y anímense a visitarlo!
Qué tipo de hotel es el Convento San Roque
La verdad, nos esperábamos más del Convento San Roque. Habíamos escuchado cosas buenas, pero después de estar ahí, la desilusión fue brutal. La boda que se celebró allí era como un cuento de hadas: la decoración impresionante, todo muy cuidado. Pero cuando nos sentamos a la mesa, fue otra historia. Cuarenta y cinco minutos esperando solo por una botella de agua, y eso fue solo el principio. Tardar más de cuatro horas en servirnos un par de platos y un postre, eso ya es un chiste malo.
Y no hablemos del calor. Pedimos que subieran el aire acondicionado porque la cosa se estaba poniendo insostenible, pero nos dijeron que nada. El servicio de comida es para llorar: pescado frío y carne de calidad dudosa. Ellos solo nos decían que no le dijéramos a los novios. ¡Con un par! La falta de personal era evidente, cada vez que necesitabas algo, tenías que armarte de paciencia porque no había gente para atender a todos. Entre el desorden y que los platos se servían sin ton ni son, era un caos total. La bebida caliente y el hielo, si es que llegaba, con cuentagotas.
Igual de decepcionante fue la habitación. Estuvimos cuatro días y, aunque el lugar tiene su encanto, la realidad era bien distinta de lo que vimos en las fotos. La dejadez se notaba a leguas: el mobiliario en mal estado y el ruido y el calor nos acompañaron. Para lo que pagamos, he estado en albergues mejor. Así que, si quieres saber qué tipo de hotel es el Convento San Roque, te lo resumo en una palabra: decepcionante. Vale, es bonito, pero si no cuidan los detalles y el servicio, no vale la pena.
Cuáles son las características del edificio del hotel
La comida en el Convento San Roque es de otro mundo, ¡te lo aseguro! Si vas, no dudes en pedir el menú de cordero, es un auténtico acierto. Te lo digo por experiencia, he comido allí varias veces y siempre me queda la boca llena de sabores. La última vez, fui con mi mujer y mi nieto, y pedimos un lenguado que, madre mía, nos encantó. El servicio y la atención son de primera, sin ninguna duda. Y la ubicación del lugar es un 5, ¡perfecto para un buen paseo después de llenarte la panza!
Pero, no todo es oro. Hablando del hotel en sí, aquí viene lo complicado. La experiencia de estancia fue un poco decepcionante. La sensación de dejadez es bastante evidente. Las habitaciones son antiguas, con colchones de muelles, que es lo primero que me sorprendió al llegar. Además, si abres la ventana, estás en un festival del ruido con el compresor que no para. El servicio hace lo que puede, pero se nota que falta personal. La limpieza y el mantenimiento brillan por su ausencia, y eso es una pena porque tiene potencial. Como tienes la opción de parking, algo es algo, pero no sé si vale la pena volver a quedarme.
En cuanto al edificio del hotel, tiene su encanto, no te voy a mentir, pero necesita una buena actualización. La decoración parece que está en medio de una reforma eterna y hay ciertos detalles, como la cortina de baño, que podrían cuidar más. Vamos, que tiene que ponerse las pilas para estar a la altura de todo lo que ofrece en el restaurante, que, repito, es espectacular. Si van a invertir, que lo hagan en soluciones que hagan el lugar más agradable y confortable, porque la ubicación sería top si estuviera en el casco antiguo. ¡Totalmente recomendable para comer!
Qué experiencias ofrece el hotel para quienes buscan desconectar
Y bueno, hablemos del Convento San Roque, ese hotel de 2 estrellas en Campo de las Monjas Kalea. Primero, la experiencia gastronómica fue bastante buena, aunque hay que decir que el servicio fue lento. Imagina esto: teníamos 27 personas y solo dos camareros. Los chicos eran agradables, pero con semejante carga, no había manera de que todo fluyera rápido. La comida sí que estuvo buena, especialmente las carnes y esas patatas fritas caseras que, mira, estaban de rechupete. Pero, el pastel de queso... bueno, eso fue un poco decepcionante. No era nada cremoso, y con lo que había escuchado, esperaba algo mucho mejor. Ah, y los coulants estaban de diez, eso sí. Pero el pulpo, madre mía, 25 euros por lo que te cobran como si fuera un solomillo. Un poco desproporcionado, la verdad.
En relación al tema del servicio, hay que decir que la crítica se la lleva el restaurante. Imagínate, yo estaba sentada allí, y después de 20 minutos, llega otra mesa y ya estaba comiendo mientras yo seguía esperando. Eso no se hace, y aunque reconocí que el personal era amable, la atención fue pésima. Éramos clientes habituales y celebramos una nochevieja ahí, pero después de esta experiencia, me parece que no vamos a volver. Es una pena que el servicio haya decaído tanto.
Por otro lado, si hablamos del sitio en sí, hay que darle un punto positivo en cuanto a la tranquilidad. El lugar conserva bastante de su uso primario, y el trato del personal siempre es agradable. Para nosotros, que éramos un grupo de amigos con bicicletas, la impresión general fue muy buena. Además, el menú del día estaba bastante decente.
Ahora, si estás buscando desconectar, puede que el ambiente del hotel te ayude un poco, aunque el calor y el ruido de las habitaciones no son ideales. Pero si te gusta lo antiguo y no te importa sacrificar un par de comodidades para disfrutar de la historia del lugar, puede ser una experiencia curiosa. Pero claramente, necesitas estar preparado para un mantenimiento que deja que desear y para jugar al tiras y aflojas con los enchufes. A fin de cuentas, un poco de paciencia no viene mal si lo que buscas es una escapada tranquila y quizás un par de buenas comidas. ¡Ya tú verás!
Es el Hotel Convento San Roque adecuado para eventos exclusivos
La verdad es que el Convento San Roque en Balmaseda es un lugar bastante chulo. Pasamos una noche de paso y el sitio es realmente precioso. Lo mejor fue el trato: la chica del check-in, Andrea, se portó de lujo. Nos atendió como si fuéramos los únicos huéspedes y siempre con una sonrisa. Luego, en la cena, también estuvo al pie del cañón. La comida estaba buena, así que se lleva una buena nota. En general, deberías considerar este lugar si buscas un sitio tranquilo y cómodo para tus vacaciones, ya sea en grupo, con tu pareja o en familia. Las habitaciones están decentes y ofrecen un buen servicio.
Además, el lugar tiene un toque especial. El edificio antiguo está bien reformado y tiene un ambiente acogedor. El comedor es bastante cómodo, con varias mesas para compartir, y el menú del día, a 12€ entre semana, está bastante bien. Aunque, eso sí, vi que el servicio en el comedor podría necesitar un poco más de personal para no tener que esperar tanto a que te atiendan. Molaría poder disfrutar del patio trasero, que es un sitio perfecto para tomarte un café después de comer. Sin pretensiones, simplemente recomendable.
A mí me ha gustado tanto que ya es la segunda vez que vuelvo y creo que no será la última. Bueno, la ubicación es ideal, en el centro de Balmaseda. Tienen estacionamiento, aunque puedes encontrar otras zonas para aparcar sin problema. El trato sigue siendo bueno y la comida, aunque correcta, tiene sus altibajos. Ahora, si hablamos de las habitaciones, aquí viene el pero: las reformas se sienten. Podrían actualizar un poco más. La ducha que no se sostiene y el gel que brilló por su ausencia son detalles que al final hacen la diferencia. Pero, en general, si buscas un lugar romántico y a buen precio, este sitio puede ser una buena opción…
Sobre la pregunta de si el Hotel Convento San Roque es adecuado para eventos exclusivos, con lo que he visto, tiene su encanto. Es un sitio original y tiene capacidad para acoger a grupos, pero tal vez algunas habitaciones y el tema del servicio a veces les fallan un poco. Si tienes un evento especial en mente, sería mejor informarte bien primero y asegurarte de que todo funcione como esperas. Aunque, para algo más informal o reuniones, definitivamente vale la pena considerarlo.
Qué tipo de comida se sirve en el restaurante del hotel
Mira, el Convento San Roque no ha sido precisamente un paseo en la playa. A pesar de tener 2 estrellas, la experiencia que tuvimos fue bastante regular. Empezando por el colchón en la cama supletoria, que era un auténtico desastre. Nos espera una habitación con más problemas de los que esperábamos, como la llave de la luz de la puerta que no funcionaba y un enchufe roto. Además, la limpieza brillaba por su ausencia, encontramos una botella de agua a medio consumir. Es una lástima, porque se nota que han hecho esfuerzos en la rehabilitación del lugar, pero entre el poco personal y el mantenimiento, se nota un montón que hay cosas que se están descuidando.
Por si fuera poco, la respuesta que nos dieron al quejarnos sobre la habitación sonaba más a cuento que a verdad. Nunca vimos al personal de limpieza porque llegamos por la tarde, así que no había forma de que se dejara esa botella ahí. De verdad, está claro que algo no está funcionando bien en el hotel. No sé si volvería, la verdad.
Por otro lado, si te apetece comer ahí, la cosa cambia. He ido con un amigo y la experiencia fue totalmente distinta. El convento tiene una ambientación espectacular gracias a sus viejos muros y la buena vibra que tiene el lugar. Además, el servicio, con Judith al mando, se ganó mis aplausos. La comida estaba a la altura de lo que esperábamos, era una maravilla. Definitivamente volvemos.
Y si te estás preguntando qué tipo de comida hay en el restaurante, pues te cuento que la calidad puede ser un poco variable. En una cena que hicimos, la hamburguesa no era más que carne y queso, y el solomillo dejó mucho que desear, sin mencionar que el coulant de chocolate blanco era más pequeño que un botón y llegó comprado. Además, el agua filtrada a 2€ que nos vendieron como km0… en fin. En cuanto a los platos, parece que hay que tener cuidado con lo que elijas, pero igual puedes sorprenderte si aciertas.
Qué es el concepto de "slow-food" que se menciona en relación al restaurante
El Convento San Roque en Campo de las Monjas Kalea, 2, Balmaseda es un hotel de 2 estrellas que no tiene nada que envidiarle a otros sitios. Estuvimos en dos bodas ahí y, la verdad, quedamos tan encantados que volvimos a darle una oportunidad para comer en familia. En una de las bodas, nos quedamos a dormir, y las habitaciones eran amplias y muy confortables. Al día siguiente, arrancamos con un desayuno abundante, servido en un lugar bastante curioso con un pozo en el centro. ¡Qué más se puede pedir!
La comida es un 10/10, tanto en bodas como en la carta. Cuando comes ahí no defrauda, siempre encuentras algo riquísimo. Además de la carta regular, tienen menús de fin de semana que son una pasada. Y la atención del personal es de otro nivel, siempre están de buen rollo y pendientes de que no te falte nada. Ah, y si tienes peques contigo, hay un parque infantil justo enfrente que los va a flipar.
Hablando de la experiencia en grupo, estuve con mis colegas 5 días y nos sentimos como en casa. Judith y su equipo son puro amor, y el ambiente te hace sentir relajado. La relación calidad-precio es increíble, especialmente hoy en día que todo se ha vuelto más caro. Hasta nos regalaron un desayuno en la habitación, algo que no esperarías de un hotel con solo alojamiento.
Y ya, te cuento que el concepto de "slow-food" que mencionan en relación al restaurante del convento es simplemente disfrutar de la buena comida de manera consciente, tomando todo el tiempo del mundo. No es solo tragarse un plato rápido, se trata de saborear lo que comes, disfrutar de cada bocado y apreciar los ingredientes frescos y de calidad que utilizan. ¡Así que ya sabes, si buscas celebrar algo o simplemente disfrutar de una buena comida en un entorno chido, el Convento San Roque es el sitio ideal!
En qué tipo de habitaciones puedes hospedarte en el hotel
Nada más llegar al Convento San Roque, te das cuenta de que este lugar es diferente. Ubicado en Campo de las Monjas Kalea, 2, Balmaseda, es un hotel de 2 estrellas que mezcla esa onda antigua con un rollo moderno que mola. La fachada te hace pensar en un convento, pero en el interior, todo es más acogedor y chill. Si buscas algo fuera de lo típico, aquí la has dado en el clavo.
El ambiente es tranquilo, ideal para escapar del bullicio diario. Y atención, que no te creas que aquí todo es el clásico "típico hotel". Esta joyita tiene un aire único que se siente en cada esquina. Te puedes relajar en sus zonas comunes o hacer un plan tranquilo en los alrededores. La pequeña ciudad de Balmaseda tiene su encanto y te invita a descubrir cada rincón.
Y sobre dónde quedarte, las habitaciones son bastante variadas para un hotel de 2 estrellas. Tienes desde dobles para esos viajes a dos, perfectas para una escapada romántica, hasta familiares si decides irte con los peques. Sin olvidar las individuales, ideales si lo tuyo es pillar un espacio solo para ti. Así que sea como sea, aquí encuentras una opción que se ajuste a tus planes. ¿Te animas a probarlo?
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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