Cafetería, bar, restaurante La Rosaleda 1946

Cafetería, bar, restaurante La Rosaleda 1946

¡Hey, gente! Si andáis por Logroño, no podéis dejar pasar La Rosaleda 1946. Este lugar es un verdadero must: un restaurante-taberna-gastrobar en el centro, donde el ambiente es brutal y la decoración le da ese toque entre ochentero y moderno que está tan de moda. La terraza es perfecta para desayuno, picar algo o disfrutar de unas copas con los colegas. Y hablando de comida, aquí la cosa se pone seria: tienen un menú variado con platos super elaborados que van desde un laing espectacular hasta unos mejillones que son puro espectáculo.

Lo mejor de todo es que el trato es excelente y los camareros son un encanto. La comida es de calidad top, con productos frescos y de temporada que te harán salivar. Si quieres un lugar donde celebrar bodas, comuniones o cumpleaños, La Rosaleda 1946 es tu sitio. Así que ya sabéis, si buscáis buena comida y un ambiente chido, tenéis que darle una oportunidad a este rincón en la Av. de La Rioja, 2-4. ¡No os arrepentiréis! ✨

Cafetería, bar, restaurante La Rosaleda 1946

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 423 Reseñas
Dirección: Av. de La Rioja, 2-4, 26001 Logroño, La Rioja
Teléfono: 941 20 25 59

Página web

instagram.com

Horarios Cafetería, bar, restaurante La Rosaleda 1946

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–22:30
miércoles9:00–22:30
jueves9:00–22:30
viernes9:00–1:30
sábado9:00–1:30
domingo9:00–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Cafetería, bar, restaurante La Rosaleda 1946

Dónde se encuentra La Rosaleda 1946

¡Oye! Si buscas un lugar donde comer y pasártelo de lujo, La Rosaleda 1946 en Av. de La Rioja, 2-4, 26001 Logroño es el sitio que necesitas. Te cuento que he vuelto después de varios años y, ¡madre mía!, sigue espectacular. 5 estrellas sin duda. Para esta visita, decidimos ir a las mesas altas y pedir varios pinchos que estaban de miedo, además de una presa ibérica que me voló la cabeza. Intentamos pedir el soufflé, ese que nos encantaba, pero ya no está en la carta. Pero, ojo, el Jefe de Cocina nos escuchó y accedió a prepararlo. ¡Qué detalle más chido! Vale la pena, así que asegúrate de pedirlo con antelación cuando hagas la reserva. ¡Repetiremos, seguro!

Si lo tuyo es un ambiente más tranquilo, este lugar también tiene eso. En otra ocasión, me pasé por allí y me quedé con la boca abierta. La Rosaleda tiene un ambiente tranquilo y elegante que te permite disfrutar de una comida sin prisas. El servicio es de 10, súper atentos y amables. Los entrantes estaban brutales, como ese carpaccio de tomate con cecina. Aunque, no te voy a mentir, el wok de atún rojo no estuvo tan bien como el resto. Pero los postres... ¡La torrija era para morirse! Te lo digo, vale la pena volver.

Claro, no todo es perfecto. En una ocasión, entré al local y me encantó la decoración. Muy cool y atractiva, pero, ¡vaya lío con los pedidos! La camarera parecía despistada, traía cuentas de otras mesas y mezclaba todo. Al final, un poco de caos para algo que debería ser muy chill. Para desayunar en familia, no fue el mejor servicio, y eso desmerece el ambiente. 3 estrellas, y una lección para aprender.

Pero no te vayas con la sensación de que no vale la pena. La comida buenísima que probamos, desde la pluma y el pulpo hasta las hamburguesas, fue todo un acierto. El trato de los camareros genial, súper ágiles. Te prometo que volveremos, porque la experiencia fue de lujo. 5 estrellas de nuevo.

Entonces, ¿dónde se encuentra La Rosaleda 1946? En Av. de La Rioja, 2-4, 26001 Logroño, La Rioja. Un sitio que no te puedes perder. ¡Anímate y date ese gusto!

Qué tipo de establecimiento es La Rosaleda 1946

Tío, si no has probado la Cafetería-Bar-Restaurante La Rosaleda 1946, te lo estás perdiendo. El sitio es preciosísimo y está en pleno espolón, una ubicación de lujo. Nos plantamos allí para cenar un poquito tarde y, aunque estaban a punto de cerrar, nos atendieron como si tuviéramos todo el tiempo del mundo. Pedimos unas croquetas y unas ostras que estaban brutales. Las croquetas se deshacían en la boca, y las ostras, aunque pequeñas, eran bien carnosas y riquísimas. ¡Me encantaron!

Como platos principales, el tataki de atún con pisto me sorprendió, porque la combinación parecía rara, pero lo clavan. Y no te puedo dejar de mencionar el solomillo. Madre mía, estaba sellado a la perfección y rojo en el centro, un espectáculo. El metreur era un crack, nos dio recomendaciones chulas y estuvo súper atento. Si no has ido, de verdad, ¿qué estás esperando? Palabras de alguien que ya quiere volver a este sitio.

Ahora, no todo ha sido color de rosa, la verdad. En una ocasión, el ambiente no era el mejor. Aunque el restaurante es una maravilla, un camarero en particular nos dejó un sabor agridulce. No es que se coma mal, pero la actitud del chaval era un poco floja y eso ensombreció la experiencia. A veces parece que hacer sonreír al cliente no es prioridad y eso no debería pasar, porque el sitio tiene mucho potencial.

Pero si hablamos de lo reciente, hoy tuve una experiencia brutal. Comí el menú a 48 euros que es una opción espectacular. Las croquetas, el arroz meloso, y la ventresca con pisto fueron de otro mundo. Mi marido pidió entrecot, y de postre, una tarta de queso que voló del plato. La atención fue impecable, y Montse, la camarera, se la jugó para adaptarlo todo a nuestras necesidades. Un menú bien adaptado y a precio justo, ¿qué más se puede pedir?

Entonces, ¿qué tipo de establecimiento es La Rosaleda 1946? Pues es un restaurante que te ofrece un ambiente elegante, con comida de calidad y un servicio que puede ser excepcional, aunque a veces se encuentra alguna piedra en el zapato. Pero, a pesar de esos pequeños tropiezos, el sitio tiene la esencia y el carácter que lo hacen destacar. ¡No dejes que te lo cuenten, ve y disfruta tú mismo!

Cuál es el ambiente y estilo de decoración del restaurante

Así que, aquí estamos hablando de la Cafetería, bar y restaurante La Rosaleda 1946. Lo primero que tienes que saber es que este sitio se ha ganado 5 estrellas en poco tiempo. ¡Y es que la decoración está cuidada al detalle! Tiene una vibe muy chula y acogedora. Perfecto para una cita o una celebración con los colegas. La dirección, por si te interesa, es Av. de La Rioja, 2-4, 26001 Logroño.

La carta es una pasada. Tienen productos de temporada y alimentos de alta calidad, como caviar y almejas. Nos decidimos a probar un par de cosas y, la verdad, fue todo un acierto. Empezamos con los puerros con avellanas y un crujiente de cecina. ¡Menuda explosión de sabores! Luego, la chuleta de 1.7 kg fue la guinda del pastel. En su punto, tierna y muy sabrosa, aunque advertimos que tenía un poco más de grasa de lo normal. Pero, oye, ¡quién se queja de una buena chuleta!

El postre no se quedó atrás: un culant de avellanas que estaba de muerte, con su heladito de nata que combinaba perfectamente. Y el vino no se queda atrás, tanto el chatonouf du pap como el Pedro Ximénez que nos recomendó el metre fueron dos aciertos. Los precios son un poco altos, claro, pero vale la pena considerando la calidad.

Ahora, si buscas un sitio bueno para comer en Logroño, este es el lugar, aunque tienes que estar preparado para soltar entre 90 y 100 euros por persona. Por si te lo preguntas, el ambiente es elegante pero a la vez cálido y acogedor, ideal para disfrutar de una buena cena. Sinceramente, el servicio se notó súper atento y amable, así que no hay queja alguna. ¡Definitivamente un lugar para volver!

La Rosaleda 1946 tiene terraza

El otro día me pasé por La Rosaleda 1946 en Logroño y, la verdad, ¡fue una experiencia de 5 estrellas! El ambiente es súper acogedor y agradable. La cena fue genial, un 10 de principio a fin. La camarera, que nos atendió, merecía un 12 porque se notaba que sabía lo que hacía. El precio, entre 40-50 € por persona, más que razonable por un servicio así, ¿no crees?

He estado siguiendo la evolución de este sitio desde que abrieron y, después de picar unos pinchos con vino varias veces, decidí probar la cocina de verdad. Y, sinceramente, ¡no me decepcionó! Pedimos almejas y navajas de entrante, que estaban inmejorables, además de un arroz con bogavante y cordero a la parrilla que olía a romero. Todo eso acompañado de un Cava rosé extra brut de Vivanco. La atención del metre fue impecable y sus recomendaciones, acertadas. Ya estoy pensando en volver, ¡y tú también deberías!

Claro, también hay que hablar de la otra cara de la moneda. Un amigo fue a probar la terraza y la pasó mal. Aunque el lugar tiene un potencial increíble, su servicio dejó mucho que desear. Esperaron media hora para que les atendieran, y cuando por fin lo hicieron, ya habían terminado los desayunos. Además, la atención en la terraza fue un desastre, con confusiones en las cuentas y cobros extra que no esperaban. Así que, si te animas a ir a La Rosaleda, mejor pregunta por el servicio de terraza porque lo mismo no es lo que te imaginas.

Y a la pregunta, ¿La Rosaleda 1946 tiene terraza? Sí, la tiene, pero te recomiendo que vayas con cuidado, porque no todos tienen la misma suerte con el servicio.

Qué tipo de comidas se pueden disfrutar en La Rosaleda 1946

El Restaurante La Rosaleda 1946 está en un sitio de lux, en pleno Espolón de Logroño. Tienen una terraza genial donde puedes relajarte, pero, ojo, que el servicio puede ser un desastre en días de mucho ajetreo. La última vez que fui, la cosa se alargó con la espera, y encima se confundieron con la cuenta. Aparte, te clavan 0,50 céntimos por cada consumición en la terraza y no te lo avisan, así que presta atención. Una pena que no se esmeren más con el servicio, porque el lugar tiene potencial. Si no mejoran, no creo que volvamos.

Pero no todo es malo. Si te pasas por otro sitio del Espolón, hay no sé cuántos platos que tienes que probar. Comí ahí hace poco y el ambiente era de lujo, con un servicio que sabía exactamente qué hacer. Degusté un arroz meloso de bogavante que, madre mía, es de otro mundo. Los postres también son la bomba, especialmente la bomba de chocolate. Por unos 30-40 euros, vale cada céntimo.

Si buscas algo espectacular, las carrilleras son un must, y no olvides maridarlas con un buen vino de La Rioja. La tarta de queso que probamos estaba entre las mejores que he tenido. ¡Un acierto total! Y si vas en silla de ruedas, que no te preocupes, tienen rampa para acceder al local.

Además, no es solo una cafetería, es un buen restaurante para comer y cenar, con una calidad-precio que merece la pena. Así que ya sabes, si estás en Logroño, ¡no se te puede escapar la oportunidad de probar sus delicias!

Hay opciones de desayuno en La Rosaleda 1946

¡Tío, tienes que saber de La Rosaleda 1946! Ayer entramos a desayunar ahí casi de casualidad y, ¡madre mía, qué acierto! Desde el primer bocado se nota que se lo curran. Precios asequibles de 1 a 10 euros por persona y la calidad… ¡de lujo! 5 estrellas en desayuno, comida y ambiente. Me siento que hallé la forma perfecta de comenzar el día. Si buscas buen café y buen rollo, ¡no busques más!

Ahora, no todo es perfecto, eh. Ese día, decidimos probar un bloody Mary, que es nuestro "go to" en otros sitios, y fue un desastre. Era como beber directamente un frasco de tabasco. Y ya te digo que pagamos lo justo, pero le dijimos a la camarera que la receta necesitaba algo de trabajo. Ah, y también sería genial que pusieran algo para picar, como hacen en otras mesas. ¡Pero bueno, el ambiente sigue siendo genial y lo seguimos considerando nuestro "cuartel general"!

Y aunque no me voy a quejar porque fui a cenar otra vez y fue una experiencia casi Michelin. Todo cuidado hasta el último detalle, desde la decoración hasta la atención del personal. Cada camarero tenía su rol y la comida estaba de escándalo. El solomillo y el arroz con bogavante me hicieron sentir como en el paraíso. Lo único que no había eran navajas, pero el resto compensó con creces. Entre tú y yo, el flan vale la pena más de lo que parece.

Respecto a los desayunos en La Rosaleda 1946, ¡no hay duda! Se las saben todas. Si quieres un buen desayuno, allí lo encontrarás, sobre todo si te topas con su increíble precio y calidad.

El menú de La Rosaleda 1946 es variado

¡Uff, qué pasada la experiencia en La Rosaleda 1946! El otro día, me junté con unos colegas y nos sentamos a cenar allí, en pleno centro de Logroño. Cinco estrellas, sin duda. El ambiente es una auténtica joya: ese toque elegante con decoración clásica y detalles en mármol que te hacen sentir especial desde que pones un pie dentro. La cocina es otro nivel, donde el producto brilla con toda su fuerza. La carta de vinos solo añade más al asunto, ¡y ni hablemos de los postres! Todo está bien cuidado, desde el primer bocado hasta el último.

Si estás buscando un buen lugar para desayunar, ya te digo que la terraza de La Rosaleda es un must. Nos quedamos unos días en la calle Laurel y, ¡vaya que repetimos aquí! El desayuno está riquísimo y aunque no sea de lo más barato, vale cada céntimo. La camarera que nos atendió era un encanto y, lo mejor, tienen estufas para no pasar frío. Así que, si te gusta el dulce o lo salado, aquí tienes opciones que te dejarán contento.

Y ya ni te cuento de lo que nos pasó un día que estuvimos en la terraza. Todo estaba de lujo, las ostras a la brasa son simplemente increíbles, y el servicio, siempre al loro. Un pequeño detalle que notamos fue que entre plato y plato había un poco de espera, pero como estaba a tope, lo entiendo. Al final, todo bien, y con ese buen rollo, ¡te olvidas de las demoras!

Ahora, para responderte a la pregunta: ¿El menú de La Rosaleda es variado? Totalmente. Desde desayunos que van desde lo dulce hasta lo salado, hasta una cena cargada de platos bien elaborados y una excelente selección de vinos. No hay duda, si buscas calidad, aquí la tienes de sobra, y el trato, ¡de 10! Volveremos, eso es seguro.

Qué platos destacados se mencionan en La Rosaleda 1946

Ya te digo que La Rosaleda 1946 no es solo otro sitio para comer, es un lugar que merece la pena. Si buscas un sitio con 5 estrellas que haga tu comida un poco más especial y de calidad, este es el tuyo. La decoración es una pasada, tienes ese toque modernillo sin perder ese encanto, y los camareros son unos cracks, siempre atentos y con una sonrisa. Hemos probado varias cosas, y todo estaba buenísimo. Así que si quieres impresionar a alguien, no dudes en reservar aquí.

Ah, y si te preocupa el parking, tranquilo, que hay uno cerquita. El menú está bastante bien, con varias opciones que te harán sudar la cabeza para decidirte. El ambiente es acogedor y tranquilo, perfecto para una buena charla entre amigos. La comida ronda los 20-30 €, y para lo que ofrecen, no es nada caro. La atención y el servicio son de 10, así que no te vas a arrepentir.

Por otro lado, aunque he oído de algunas experiencias negativas, donde el personal ha dejado mucho que desear, yo no me suelo dejar llevar por eso. En mi caso, la atención siempre fue excelente. Hay mucho ruido de los que solo se fijan en lo malo, pero en este lugar han tenido un gran cuidado en la comida. Los bizcochos y dulces caseros son de otro nivel y están hechos con productos frescos y de temporada, obvio que hay que probarlos.

Y ya que estamos, si preguntas por los platos destacados, sin duda, no puedes dejar pasar los calamares a la andaluza. Un colega dijo que son los mejores que ha probado y eso ya es decir mucho. Así que si quieres una buena comida y un ambiente que te haga sentir a gusto, La Rosaleda 1946 es el sitio indicado. ¡Ya me contarás qué tal!

Cómo es el trato al cliente en La Rosaleda 1946

Pues mira, si buscas un lugar donde pararte a disfrutar un buen café, La Rosaleda 1946 es el sitio. Tienen ese rollo clásico que te envuelve nada más entrar, y no te preocupes, el aroma a café recién hecho te llama como si estuvieras en la casa de tu abuela. Es perfecto para unas charlas con los colegas o una mañana tranquila con un libro en mano. Ah, y si andas con hambre, no dudes en probar sus pintxos, están de miedo.

Y si te apetece salir un poco más, el bar tiene un ambiente que engancha. Es el típico lugar donde te sientes como en casa, con la barra llena de buenos vinos y tapas que van bien con cualquier conversación. Los camareros son una caña, siempre listos para recomendarte el mejor vino de la región. Además, nunca falta una buena ración de risas mientras esperas tu pedido. Es el plan perfecto para ese afterwork o incluso un viernes por la noche.

Y de su restaurante, ni te cuento. La Rosaleda 1946 tiene una carta que hace que tu estómago sonría. Platos bien elaborados y con esa esencia local que hace que quieras volver. El servicio es rápido y amable, como si te conocieran de toda la vida. Nunca te sentirás como un extraño aquí, más bien como parte de la familia. Así que, si te preguntas cómo es el trato al cliente en La Rosaleda 1946, la respuesta es clara: súper cercano y eficiente. Ven y compruébalo tú mismo, ¡no te vas a arrepentir!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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